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17 al 24 de abril de 2011
SUMARIO
Mensajes de nuestros Pastores
Ecos de algunas de las celebraciones
Celebraciones de Semana Santa
Semana Santa con el Papa

Mensaje del Papa para la Cuaresma 2011 | Cuaresma, tiempo bautismal

APORTES PARA LA CUARESMA

 

"Estamos llamados a participar de la Resurrección de Jesucristo"

Entrevistado para el Informativo de Radio Monte Carlo el Secretario General de la CEU, Mons. Heriberto Bodeant, reflexionó sobre la Semana Santa.

 

Mensajes de nuestros Obispos

Mensaje Pascual de Mons. Alberto Sanguinetti, Obispo de Canelones

PASCUA DE 2011

 

Llamó a una: "consideración más atenta, más razonable y menos prejuiciada del sentido católico de la vida"

 

En este día en que conmemoramos a Jesucristo, muerto por nuestros pecados y resucitado para darnos vida nueva, saludo  a todos los hermanos cristianos de Canelones y a todos los  hombres y mujeres conciudadanos nuestros.

 

En primer lugar les deseo que la luz de la verdad, la paz de los corazones, la concordia entre las personas, la honestidad de vida, alcance a todos, a cada familia, a la sociedad canaria entera.

 

Enseguida creo oportuno hacer un llamado para que el nombre de Dios, el pensamiento en él, la búsqueda de la verdad religiosa y de la conducta creyente tenga más espacio en nuestras familias, en nuestra sociedad y en nuestra cultura. Creo que es una mala praxis y un cercenamiento de la razón que en nuestra enseñanza, en nuestros debates, se dé como proscrito el pensamiento religioso, y hasta la misma cuestión de Dios, o, lo que es peor, que sea presentado solamente por los que menosprecian la afirmación de Dios o de la religión.

 

El respeto a las personas no creyentes no debe traducirse en una exclusión del razonamiento que incluye como parte de la realidad a Dios y lo entiende como clave de bóveda del sentido de la existencia. La cuestión sobre Dios no debe ser banalizada ni arrinconada en la cultura oficial, ni en la cultura de los medios de comunicación.

 

Como cristiano y como católico, en este día de Pascua, del que brota gran parte de la cultura en la que estamos inmersos y que es el acontecimiento que fundamenta la comprensión del hombre y de la historia para gran parte de los uruguayos, quiero hacer un llamado a una consideración más atenta, más razonable y menos prejuiciada, del sentido católico de la vida. También aquí es necesario levantar la proscripción impuesta sobre Jesucristo y sus seguidores, tanto en la enseñanza como en gran parte de la cultura nacional. La presencia de Jesús, su persona y sus enseñanzas, debe ser concorde con la importancia histórica y presente que tiene en el mundo real de las personas.

 

La atención a Dios y a Jesús, sin excluir otras religiones, es imprescindible para que en nuestro país se dé una cultura verdaderamente pluralista, tolerante, respetuosa de los derechos de la libertad religiosa y para que pueda haber una verdadera formación de las personas.

 

Con el esplendor de la muerte de Jesús y de su resurrección brilla como un sol el anuncio del amor de Dios para con los hombres, y la dignidad infinita de cada ser humano. Por eso, en este día de luz hacemos una invitación a valorar a cada ser humano y su vida, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. Esta valoración coincide con la comprensión científica de la unidad de la vida humana desde su primer comienzo y con la defensa de los derechos de todo ser humano.

 

También creo imprescindible un debate acerca de los valores humanos, morales, y su fundamento, necesarios para la formación de las personas y para la convivencia social. Es una ilusión suponer que los problemas de la inseguridad, de la violencia, del desorden social, de la falta de voluntad para el trabajo, de la destrucción de la familia, se puedan enfrentar solamente con leyes, con casas de estudio o lugares de detención. Siendo todo esto necesario, ¿con que valores se ayudará a formar la persona? ¿en qué se fundamentarán las obligaciones de la conciencia? ¿cómo se lograrán personas capaces de abnegación y sufrimiento en el cumplimiento del bien? A todas luces se ve que es necesaria una formación moral integral.

 

Pido al Señor, que en este día de esperanza para la humanidad, a todos nos alcance su bendición de paz, luz y amor.

 

+ Alberto Sanguinetti Montero

Obispo de Canelones   

Canelones, Pascua de Resurrección de 2011

 

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SALUDO de PASCUA del obispo de la Diócesis de Salto 

Saludo cordialmente a la Comunidad Diocesana con las palabras de Cristo Resucitado: ¡Que la Paz esté con ustedes!

Los acontecimientos que hemos revivido en la Semana Santa nos han puesto en contacto con experiencias muy hondas de Cristo y de nuestra vida, como son el sufrimiento, injusticias y burlas. Pero sin duda la experiencia más radical y la mayor angustia sufrida por Cristo en la Cruz es el abandono del Padre, cuando se escuchan de sus labios las palabras de un Salmo: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Cristo, que era inocente, santo y nunca se separó de su condición de Hijo de Dios, no obstante esto, asumió en su condición humana las tormentas más grandes y los sufrimientos más terribles de la humanidad cuando se experimenta la ausencia de Dios a causa del pecado, del olvido y de la soberbia que tantas veces pretende suplantar a Dios en el gobierno del mundo.

Entre todas las angustias y vacíos este es el mayor agujero negro en la conciencia humana; la experiencia de ser una hoja llevada por el viento, una vida frágil e inestable, como si nos moviéramos sobre una pequeña tabla de surf en medio de un océano agitado.

Y Cristo, que en su condición humana no se separó un milímetro de la Voluntad sabia y omnipotente de Dios su Padre, aceptó meterse en nuestra experiencia más radial de locura y abandono, bebiendo este cáliz hasta la última gota y cargando sobre sus espaldas y en su corazón esta terrible fractura que, aunque queramos ocultar, nos angustia terriblemente: la ausencia de un Padre, de un origen y de un destino seguro.

Pero en la Pascua el corazón creyente junto con toda la Iglesia canta con inmenso gozo el triunfo de Jesucristo: “muriendo, destruyó nuestra muerte y resucitando  restauró nuestra vida”.

Entró en nuestros laberintos, en nuestras náuseas y extravíos y rompió las cadenas que nos tenían prisioneros, devolviéndonos la amistad con Dios su Padre y la esperanza firme de que nunca nos faltará el abrazo misericordioso del Padre que tanto añoramos cuando le damos la espalda y pretendemos arreglar el mundo con nuestros escasos recursos.

La muerte ha sido vencida gracias a Jesucristo y el futuro se muestra esperanzador porque El nos va abriendo camino en las turbulencias de la historia. Y así la convivencia en las  familias y la sociedad pueden tejerse con un horizonte de verdadera fraternidad.

Con esta renovada confianza deseo a todos una muy feliz y santa Pascua junto a sus familias y comunidades.

Salto, 23 de abril de 2011

+Pablo Galimberti, obispo de Salto

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Saludo de Pascua 2011
Arturo Fajardo | Obispo de San José de Mayo

 

La Luz resplandece en las tinieblas

 

Queridos hermanos:

El Señor ha resucitado, Él es nuestra alegría, nuestra esperanza y nuestra paz.

Al terminar estos Días Santos les hago llegar mi saludo, deseando que el encuentro con Cristo, el Resucitado, nos renueve en “la aventura gozosa y entusiasmante del discípulo”.

La invitación es a volver al encuentro con el Señor, a dejarnos nuevamente fascinar por Él, que ha venido a consolarnos y animarnos.

Que en este nuevo año pastoral la escucha de la Palabra de Dios, personal y comunitaria, nos ayude a tener un mayor conocimiento de Jesús, rostro humano de Dios y rostro divino del hombre.

En medio de los conflictos, pruebas, dificultades y sufrimientos estamos llamados los cristianos a ser portadores de la esperanza.

“En Esperanza hemos sido salvados”, que podamos ser siempre reflejo de la Luz que nos viene del Señor y seguir cada día el Camino Nuevo y vivo que es Cristo.

Felices Pascuas para todos,
Con un afectuoso saludo les dejo mi Bendición


+Arturo Fajardo Bustamante
Obispo de San José de Mayo

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MENSAJE DEL OBISPO DE MINAS EN LA PASCUA 2011

Nunca un lugar estuvo tan vacío como el sepulcro de Jesús en la mañana de Pascua. Se entiende bien el estupor de Pedro y Juan cuando, entrando en él, no encontraron el divino cuerpo destrozado del Señor. Vuelven a su casa desconcertados, sin saber qué pensar.

Una mujer fiel se queda junto a la tumba abierta llorando a lágrima viva, “como una Magdalena” decimos recordándola. Un ángel le pregunta el motivo de su llanto… Y será Jesús en persona, Jesús vivo, Jesús hombre triunfador sobre la muerte porque es Dios, quien querrá averiguar la causa de su tristeza: - “¿Por qué lloras, a quién buscas?”.

A la vuelta de más de veinte siglos, la pregunta llega a nosotros: ¿a quién buscas? En este Domingo de Pascua, el día más feliz de la historia, quisiéramos responderle de veras que nos proponemos buscarlo a Él, como Él quiere que lo busquemos: con todo el corazón, con toda el alma, con toda la mente, con todas las fuerzas.

¿Qué significa esto, son sólo palabras? No; basta con tratar de imitar a la Magdalena, que persevera en la búsqueda de Jesús, a quien creía muerto. Su fidelidad recibe una recompensa invalorable: escucha la voz del Señor pronunciando su nombre: - ¡María!

Nosotros, quienes creemos firmemente que Jesucristo vive para siempre, nos proponemos buscarlo -y encontrarlo- en la Eucaristía, en la oración diaria, en la meditación de sus palabras, perseverantemente, ardientemente: no dudemos de que esta fidelidad traerá consigo el privilegio de sentirnos también llamados por nuestro nombre: nadie es anónimo delante de Él.

Jesús recibió su nombre cuando fue concebido en el vientre de su Madre. Cada ser humano lo recibe también, en el Cielo, desde ese mismo instante. Sus padres lo llaman después según sus preferencias, pero su verdadero nombre, que un día conoceremos, se lo da Dios desde la eternidad. ¿Cómo va a ser abortado el proyecto divino que es cada hombre y cada mujer? ¿Cómo no cuidar con el mayor de los respetos la vida que empieza a desarrollarse en el seno materno? ¿Cómo no bendecir los pasos de una mujer que va a ser madre? ¿Cómo no ayudarla a dar a luz –a darle la luz de la vida a su hijo- con felicidad? ¿Seremos tan crueles?

Jesús Resucitado es la Vida. ¡Felices Pascuas! Que el Señor sea también, para todos y cada uno, “mi Señor”. Que María Santísima, a quien Jesús nos dio como Madre, nos ayude a perseverar en la búsqueda de su Hijo.

+ Mons. Jaime Fuentes
 

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Mensaje de Pascua 2011 del Obispo de Florida, Mons. Martín Pérez Scremini
 

“LA PASCUA SERÁ UNA CONSTANTE INVITACIÓN DE DIOS A LEVANTAR LA MIRADA, PARA QUE RECORRER EL CAMINO QUE NOS LLEVE A SER AUTÉNTICAMENTE NOSOTROS MISMOS”

 

Un mundo lleno de vida, donde lo nuevo siempre es posible, donde no tiene espacio la desesperanza, donde lo que parecía terminado tiene su verdadero comienzo, donde nuestras aspiraciones a la verdad, al bien, a la justicia, a la fraternidad no se ven frustradas… ¿Existe?

 

Sí, ese mundo, que hoy por hoy nos resulta imposible de imaginar, nació con la Pascua de Jesús. Fue Él con su resurrección que nos corroboró lo que nuestro corazón intentaba decirnos y no sabíamos ponerle nombre: nuestra vocación a la trascendencia. Esa atracción hacia lo sublime, esa necesidad de superarnos, de ser distintos, de ser mejores, de no quedar encerrados en nosotros mismos.

 

Pero… podemos trascender degradándonos, dejándonos envolver por las cosas que nos deshumanizan y quedarnos en la mediocridad.

 

Será siempre nuestra decisión.

 

Por eso la Pascua será una constante invitación de Dios a levantar la mirada, para que recorrer el camino que nos lleve a ser auténticamente nosotros mismos. Estamos llamados a ser como Dios, pero para alcanzar esa plenitud lo necesitamos. Él es el Camino, la Verdad y la Vida.

 

Que esta Pascua sea para todos un renacer, un nuevo encuentro con Aquél que da sentido a nuestra existencia.
 

 

+Mons. Martín Pérez Scrimini

Obispo diocesano

 

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Mensaje de Pascua del Obispo de Tacuarembó, Mons. Julio Bonino

 

CON JESÚS RESUCITADO NUEVAS COMUNIDADES NUEVA  HISTORIA Y  LA PASCUA DEL SEÑOR VUELVE A ENCENDER SU LUZ EN NUESTROS CORAZONES

 

La celebración del Misterio Pascual nos da una nueva oportunidad de renovarnos en nuestro camino de discípulos del Señor y luego de haber recorrido el camino cuaresmal nos encontramos con la persona de Jesús Resucitado ofreciéndonos la gracia de con El  vivir nuestra vida según su Evangelio.

 

En medio de tantas ofertas de estilo de vida que el mundo nos propone tenemos ante nosotros la propuesta que el Señor nos hace de vivir en comunión con El, muerto y resucitado, con el  Padre y el  Espíritu Santo, actualizando en nosotros la gracia bautismal. Por la fe y el bautismo (que renovamos en la Vigilia Pascual)  recibimos el don del Espíritu Santo que es quien nos hace posible reconocer a Jesús como Hijo de Dios y llamar a Dios Abba .

 

El misterio de la Trinidad es la fuente de toda fraternidad auténtica en la familia humana.

 

EL ENCUENTRO CON JESUCRISTO

 

En la primera Encíclica que nuestro Papa Benedicto XVI nos escribió nos decía:

 

“No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida con ello, una orientación decisiva”.

 

Y en esta Pascua que inauguramos podemos preguntarle a Jesús Resucitado y ¿dónde te podemos encontrar?

 

La Iglesia nos lo indica: en la Sagrada Escritura, en la liturgia, en la Eucaristía, en el sacramento de la Reconciliación, en la oración personal y comunitaria, en una  comunidad viva en la fe y el amor fraterno,  “Donde dos o tres  están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” Mt 18,20

 

RECREAR NUESTRAS COMUNIDADES

 

En este saludo Pascual no puedo dejar de recordarles que para nuestra Iglesia diocesana el empeño común más importante para este tiempo es justamente el  “RECREAR COMUNIDADES QUE SEAN ESPACIO DE ENCUENTRO CON  JESUS”.

 

Es por ello que la tarea que todas las parroquias, movimientos y organismos diocesanos  tienen es programar lo que en cada lugar se intentará para hacer crecer, la vida comunitaria,  de manera que quien nos mire pueda llegar a decir “miren como se quieren”.

 

En el número 25 de la carta de Benedicto XVI Dios es amor, nos dice algo  que es un dato esencial:

 

“La Iglesia es la familia de Dios en el mundo. En esta familia no debe haber nadie que sufra por falta de lo necesario. Pero, al mismo tiempo, la caridad supera los confines de la Iglesia; la parábola del buen Samaritano sigue siendo el criterio de comportamiento y muestra la universalidad del amor que se dirige hacia el necesitado encontrado “casualmente” ( Lc 10,31) quien quiera que sea. No obstante, quedando a salvo la universalidad, del amor, temen se da la exigencia específicamente eclesial de que, precisamente en la Iglesia misma como familia, ninguno de sus miembros, sufra por encontrarse en necesidad.

En este sentido, siguen teniendo valor las palabras de la Carta a los Gálatas “MIENTRAS TENGAMOS OPORTUNIDAD HAGAMOS EL BIEN A TODOS, PERO ESPECIALMENTE A NUESTROS HERMANOS EN LA FE”.

 

CELEBRACIÓN PARROQUIAL Y DIOCESANA DE LA PASCUA 2011

 

A la celebración  pascual que tendrá lugar en cada comunidad parroquial, (y se prolongará a lo largo de cincuenta días), como es tradicional en nuestra diócesis, el cuarto Domingo del Buen Pastor, haremos la celebración pascual diocesana , que llamamos         DIA DE LA DIÓCESIS , este año con concentración zonal .

En torno a Jesús Resucitado , tendremos la oportunidad de compartir los proyectos que en cada parroquia se han hecho para :

 

RECREAR COMUNIDADES QUE SEAN ESPACIO DE ENCUENTRO CON JESÚS, MAS ABIERTAS Y SERVIDORAS DONDE EXPERIMENTEMOS LA ALEGRÍA DE SER DISCÍPULOS MISIONEROS ENVIADOS A FORTALECER  UN PROCESO EVANGELIZADOR QUE LLEGUE A LAS FAMILIAS Y MAS ALEJADOS
 

Y esta fiesta pascual la celebramos en el año de la celebración del bicentenario  del proceso de emancipación de nuestra  Patria.

 

En nuestra asamblea plenaria de los obispos del Uruguay le escribimos a todas las comunidades de nuestras diócesis  y entre otras cosas les recordamos las palabras del Papa Juan Pablo II cuando nos visitó en 1987 “Vuestra patria nació católica. Sus próceres se valieron del consejo de preclaros sacerdotes que alentaron los primeros pasos de la nación Uruguaya con la enseñanza de Cristo y de su Iglesia y la encomendaron  a  la protección de la Virgen de los Treinta  y Tres. El Uruguay de hoy encontrará los cominos de la verdadera reconciliación y del desarrollo integral que tanto ansía, si no aparta los ojos de Cristo, Príncipe de la Paz y Rey del Universo”

 

Nuestra celebración de la Pascua será también memoria de la presencia de Jesús Resucitado a lo largo de nuestros doscientos años de existencia nacional.

 

Con sentimientos de Cristiana estima, lo saludo en Jesús Buen Pastor.

 

                                                    

+ Julio Bonino

Obispo de Tacuarembó-Rivera

 

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Saludos Pascuales de Mons. O. Romero, Obispo responsable de la Catequesis

 

“CRISTO HA RESUCITADO!”

 

Cuando nos auguramos unos a otros ¡Felices Pascuas! proclamamos lo central de nuestra fe y lo más anhelado de todo corazón humano:

¡Cristo ha resucitado!

 

Es el grito de esperanza que quiero compartir con ustedes.

 

Es Él, a quien buscamos cuando soñamos en la felicidad;

Es Él, quien nos espera cuando no nos satisface nada de lo que encontramos;

Es Él, la belleza que tanto nos atrae;

Es Él, quien nos provoca con esa sed de radicalidad;

 

Es Él, quien no nos permite permanecer en el conformismo;

Es Él, quien nos ilumina para dejar las engañosas opiniones que falsean la vida;

Es Él, quien nos susurra en el corazón las decisiones más auténticas que otros querrían sofocar;

Es Él, quien apaga la sed profunda del corazón humano;

Es Él, la luz que hace desaparecer toda oscuridad;

Es Él, quien suscita en cada uno de nosotros el deseo de hacer de nuestras vidas algo grande y perdurable;

Es Él, quien nos inspira el seguir un ideal que nos impulse en el rechazo de dejarnos atrapar por la mediocridad;

Es Él, quien nos da la valentía de comprometernos con humildad y perseverancia en contribuir a crear una sociedad más humana y fraterna, más justa y respetuosa de la vida;

Es Él, la “Resurrección y la Vida”.

 

Resuena con renovado vigor la invitación del

Siervo de Dios Juan Pablo II:

¡“No teman, abran de par en par las puertas a Cristo”!

 

 

A todos LA PAZ y LA VIDA del Resucitado

 

+Orlando

Obispo emérito de Canelones

Canelones, abril 2011

 

Mensaje de Pascua del Obispo de Mercedes, Mons. Carlos Collazzi

¡EL SEÑOR HA RESUCITADO!

 

Querida Familia Diocesana:

 

¡EL SEÑOR HA RESUCITADO!

 

Este anuncio en que se basa nuestra Fe cristiana,  resuena en nuestros corazones de manera especial en estos días de Pascua. El que fue crucificado y murió  el viernes, VIVE; ha triunfado sobre la muerte.

 

Los relatos de los Evangelios muestran que los Apóstoles progresivamente van admitiendo que el Crucificado ha Resucitado: “¿por qué están asustados? ¿Por qué tienen dudas en su corazón? Miren mis manos y mis pies. Soy Yo mismo. Tóquenme y vean…Les enseñó las manos y los pies…ellos no acababan de creerlo,  a causa de la alegría y el asombro que sentían” (Lc 24,38-41)

 

Van descubriendo con claridad que es el mismo, el Señor y el Maestro; y a su vez, hay algo distinto, ya que les cuesta reconocerlo.

 

Jesús de Nazareth, el Señor, es el mismo, pero existe y vive de otro modo; hasta entra en la casa estando las puertas cerradas (Jn 20,19).  No es un hecho que pasó, y que sólo pertenece ya al pasado. Es una realidad siempre presente: el Resucitado Vive y está con Ellos!!!

 

Los Discípulos van experimentando su Presencia:

 

- Cuando están juntos, compartiendo los momentos alegres, luminosos y los momentos difíciles (Jn 21, 1-8), y así se cumplen sus palabras: “donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, Yo estoy presente en medios de ellos” (Mt 18,20). Este estar “reunidos en su Nombre” encuentra su expresión plena y lograda en la Iglesia. Es la Comunidad de los Bautizados el signo principal de la presencia del Resucitado. Cuando está la Comunidad reunida, aparece Jesús Resucitado (Jn 21,3). La Comunidad reunida lo escucha y su Palabra se va transformando para Ella, en Palabra de vida eterna (Jn 6,68)

 

- De manera especial la Comunidad reconoce la presencia de Jesús Resucitado en el gesto de partir el pan  (Lc 24,30-31). Así la Comunidad celebra la Eucaristía como manifestación del Señor (Hc 2,42) que le ha dado el mandato de hacer esto en Su memoria (1 Cor 11,23-26)

 

- Su estar presente se da por el Espíritu que se nos comunica.¡Es el regalo grande de la Pascua! Gracias al Espíritu que nos comunica no está ya simplemente con nosotros; desde Pascua está en ellos; están en nosotros (Gal 2,20)

 

- El Papa Juan Pablo II, que será Beatificado el próximo domingo 1º de mayo, escribió en su Carta “Al comienzo del nuevo Milenio” sobre el rostro de Jesús Resucitado: “tenemos que saberlo descubrir sobre todo en el rostro de aquellos con los que El mismo ha querido identificarse: ‘tuve hambre y ustedes me dieron de come; tuve sed y me dieron de beber, estaba de paso y me alojaron; desnudo y me vistieron; enfermo y me visitaron; preso y me vinieron a ver’ (Mt 25,35-36) Esta página no es solo una invitación a la caridad: es una página de cristología, que ilumina el misterio de Cristo” (N.M. I.,49)

 

Queridos Diocesanos: ¡MUY FELICES PASCUAS!. Que esta gozosa Celebración nos lleve al encuentro con El, a descubrir su Presencia. Pongo el acento este año, en el valorar el Domingo, como día semanal del Resucitado

 

A Todos nos llena de alegría y gratitud al Señor, que en las Fiestas Pascuales de este año, precisamente a los “Ocho días”, la Iglesia reconozca la Santidad de Juan Pablo II. El mundo entero lo aclamó: Amigo!!! En el Peregrino de la Paz por todos los Pueblos, que nos invitó a “Abrir las puertas al Redentor”, vemos reflejada la cercanía del Resucitado a todos los Hombres, imagen viva de Jesús Buen Pastor y ejemplo de confianza en la intercesión de Nuestra Señora, a Quien le dijo: Todo Tuyo!!!

 

Los invito a celebrar este acontecimiento en todas las Comunidades el domingo1º de mayo.

                             

Con mi Bendición                                                               

 

+ Carlos María Collazzi

Obispo Diocesano

 

Mercedes, 10 de abril de 2011

 

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Mensaje de Pascua del Obispo de Maldonado, Mons. Rodolfo Wirz

 

“FELICES PASCUAS ES VIVIR ‘LA AVENTURA GOZOSA Y ENTUSIASMANTE’ DE ABRIRSE A CRISTO JESÚS, CAPAZ DE TRANSFORMAR NUESTRA VIDA”

 

Un cristiano octogenario, que en estos días cumplió sus 6 años como Papa, nos invita con un lenguaje juvenil, a vivir “la aventura gozosa y entusiasmante” de descubrir cada día a AQUEL que es capaz de transformar nuestra vida, si libremente  “le damos entrada”.

 

Para entendernos: en este mundo de la radioactividad desencadenada en el lejano Japón, con  olor a pólvora en el mundo árabe no tan lejano y de los conflictos familiares, vecinales y sociales alrededor de nosotros, por sólo poner unos ejemplos, tal vez suene ilusoria y extraña esta invitación de Benedicto. Pero es la más realista y verdadera. ¿Por qué?

 

¡FELICES PASCUAS!, en su formulación tradicional en esta celebración bimilenaria al final de la Semana Santa, nos dice lo mismo, al centrar nuestra atención en AQUEL, CRISTO JESÚS, que nos recuerda y hace posible una vida solidaria, fecunda y positiva, capaz de cambiar nuestra negatividad en superación que nos motiva, incluso a darle un sentido último liberador a los fracasos más traumáticos.

 

Junto a tantos empeños y realizaciones de creatividad, emprendimientos, ilusiones, proyectos, gestos solidarios y experiencias diversas, sentimos que la “condición humana” es inseparable de las trabas y dificultades que nos provocamos nosotros mismos, de modo que el avance es contradictorio: ganamos en rapidez, globalización e información, pero a la vez atentamos contra valores elementales de la convivencia y del progreso.

 

Cuando uno piensa en el asesinato de millones de inocentes que significó el siglo XX, por dictaduras, guerras, omisión de responsabilidades, etc. comprobamos que todos los días de nuevo debemos iniciar esa “aventura gozosa y entusiasmante” de ganar en un real respeto de todos los  derechos humanos, constancia y motivación que impulse a la transformación solidaria de nuestro mundo.

 

¡FELICES PASCUAS! expresa los sentimientos más íntimos de confiar en AQUEL que no es un “tema” más, sino capaz de hacer de la vida una “aventura gozosa y entusiasmante”, no por la falta de dificultades sino por la seguridad de la meta final de una felicidad duradera, posible para todos, como un regalo y una conquista.

 

También los invito de corazón, a todos los que en este Bicentenario del proceso emancipador de nuestra patria recordamos sus raíces históricas, que incluyen las cristianas, a confiar con lucidez y compromiso en nuestras propias posibilidades, a veces no descubiertas, pero sobre todo a buscar, confiar y unirnos a AQUEL que es el único garante de todos los buenos propósitos que se hacen realidad con su ayuda.

 

De corazón, una vez más, ¡ MUY FELICES PASCUAS !

 

+ Rodolfo Wirz

Obispo de Maldonado - Rocha

 

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Celebraciones en las Diócesis

MINAS

Programa de celebraciones en la Catedral de Minas a cargo del Obispo Diocesano, Mons. Jaime Fuentes

Lunes Santo, 17.30 a19.00, retiro.19.00 Santa Misa.

Martes Santo: Fiesta de Nuestra Señora del Verdún: 10.00 Santa Misaen la Gruta del Santuario. 19.00 Santa Misa.

Miércoles Santo: 19.00 Santa Misa. Al terminar, retiro: 19.30 a 21.00.

Jueves Santo: 10.00 Misa Crismal. 19.00 Misa de la Cena del Señor.

Viernes Santo:16.00: celebración de la Pasión y Muerte del Señor. 21.00 Via Crucis.

Sábado Santo: 21.30 Solemne Vigilia Pascual.

Domingo de Pascua de Resurrección: 11.15 y 19.00 Santa Misa.

 

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Diócesis de SALTO

Cronograma de celebraciones comunes a todas las parroquias: Catedral, Nuestra Señora del Carmen,
Sagrado Corazón y de la Santa Cruz
 

Cronograma de celebraciones de las parroquias: Catedral y Nuestra Señora del Carmen

Cronograma de celebraciones de las parroquias: Sagrado Corazón y de la Santa Cruz

 

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DIÓCESIS DE CANELONES

El Obispo de Canelones, Mons. Alberto Sanguinetti, ofrece una GUÍA PARA CELEBRAR EL AMOR DE JESÚS EN LA SEMANA SANTA
Muchos se pierden en la Semana Santa lo mejor de ella. Entre tanta oferta de turismo, pesca y distracción, quedan fuera de lo mejor de esta Semana Mayor: encontrarse con Jesús y con la dimensión principal de sí mismo: qué hace y piensa Dios de uno. No es poca cosa. A ellos le digo: miren que vale la pena dar tiempo para experimentar a Jesús.

Hay otros que queriendo acercarse a Jesús, queriendo renovar su ser cristiano, se pierden en medio de las muchas ofertas religiosas. Para ellos ofrezco esta guía, que da criterios, porque todo no es igual.

Por ejemplo, no es lo mismo mirar un programa sobre Jesús en la televisión, que participar de la celebración con la comunidad reunida. Entonces la primacía la tiene aquello en lo que formamos parte, no sólo que miremos mientras comemos en casa.

Dando un nuevo paso, es mejor elegir una celebración comunitaria, que ir dando vueltas solo por una o varias iglesias. A veces da pena gente que gira por los templos, mira imágenes, hace alguna oración, pero se pierde lo principal. Es claro, esto supone una opción y usar la cabeza: hay que saber cuáles son las celebraciones principales, a qué horas y dedicar más tiempo a celebrar el amor de Jesús en la Iglesia (después de todo, para un partido de fútbol dedicamos casi dos horas: ir a dos o tres partidos en la Semana de Jesús, si somos de su cuadro no pare exagerado).

Y el último paso preparatorio: ni todos los días son iguales, ni todas las celebraciones tienen la misma importancia. Por eso en esta guía, voy a señalar lo más importante y luego otros momentos de oración, que ayudan a dedicar estos días a recibir el mayor regalo: reavivar la experiencia del amor de Cristo por mí y renovarse en la vida cristiana. Les aconsejo que no se pierdan lo que está en negrita, y, si son más voluntariosos vayan a las demás celebraciones. ¡Que el Señor les regale participar de sus actos, de su amor!

1) DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR. BENDICIÓN DE RAMOS, PROCESIÓN A LA IGLESIA, LECTURA DE LA PASIÓN Y MISA. (En Canelones comienza con la bendición a las 10 en el patio del Liceo Guadalupe) Como lo dice el nombre de este Domingo – día del Señor resucitado – nos focalizamos en dos momentos. Primero se bendicen los ramos para participar de la procesión que aclama a Jesús y que quiere significar que queremos ser sus discípulos hasta la cruz. La procesión termina en la iglesia en la Santa Misa: aquí vale destacar que la lectura principal es el relato de la entrega de Jesús, su Pasión: la cena, la agonía, la condenación, la flagelación, hasta su muerte. Es bueno dedicar una hora para atender a los que Jesús hizo por nosotros. Más que nunca queda claro que en la Misa, se actualiza el mismo sacrificio de la cruz: Cristo se ofrece y es ofrecido en sacrificio.

2) Del lunes a la mañana del jueves son días de preparación. En ellos además de la misa diaria hay oraciones. Es buen tiempo para confesarse (en la Catedral el miércoles a las 20 hs). También se celebra la gran Misa Crismal, en la que participan todos los sacerdotes de la diócesis; en ella que se bendice el óleo para los enfermos, los catecúmenos y se consagra el Santo Crisma (en Canelones será en la Iglesia de San Isidro de Las Piedras el lunes a las 10).

3) EL SANTO TRIDUO PASCUAL, de Jesús entregado, muerto, sepultado, resucitado. Cada día hay una celebración principal y otras que sirven para dedicar más tiempo a la oración.

3.1. JUEVES SANTO: MISA DE LA CENA DEL SEÑOR (en la Catedral de Canelones a las 19 hs). En esta Misa hacemos memoria de la entrega de Jesús en la última cena, cuando lava los pies a los discípulos, cuando entrega la Misa, su propio sacrificio a la Iglesia, y da el mandato de celebrarla y da a los sacerdotes la potestad de ofrecerla (“hagan esto en conmemoración mía).
También la iglesia queda abierta hasta la medianoche para acompañar a Jesús y a las 22 hs. hay una hora santa de oración.

3.2. VIERNES SANTO: CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN Y MUERTE DEL SEÑOR. Suele ser en las primeras horas de la tarde (en la Catedral de Canelones a las 15). Es ésta la principal celebración del viernes santo: escuchamos la Palabra de Dios, especialmente la Pasión de Jesús según San Juan; se reza por la salvación de todo el mundo, se besa la santa cruz y se da la comunión (única vez en este día).
Hay otras celebraciones para orar en este día consagrado por el sacrificio de Cristo (en la Catedral: 9.30: oración de laudes; 10.30: oficio de lecturas; a las 19 hs. Via Crucis que parte del Estadio Monegal).

3.3. SABADO SANTO: es el día en que el cuerpo de Jesús quedó en el sepulcro. No se da la comunión ni se celebra la Misa. Pero sí se está en oración, en la espera de la Pascua (en la Catedral: 9.30: Laudes; 10.30: oficio de lecturas

3.4. En la noche del sábado, comenzamos la SANTA PASCUA (es decir en la noche empieza el domingo de resurrección

LA VIGILIA PASCUAL Y MISA DE RESURRECCIÓN es la principal celebración de todo el año, ya se celebra el domingo (en la Catedral empieza a las 20 hs.).

Tiene 4 partes: liturgia de la luz (bendición del fuego y entrada con el cirio pascual; vigilia de lecturas, con el evangelio de la resurrección; liturgia del agua, con la bendición del agua bautismal y la renovación de las promesas del bautismo; Santa Misa de Resurrección: más que nunca vivimos que en la Misa el que preside, el que ora, el que se ofrece y nos da su propia vida es Jesús, porque está resucitado y vive y reina a la derecha del Padre).

En el día del DOMINGO DE PASCUA, Misas del Día (en la Catedral a las 10.30 y a las 19).

El Triduo Pascual termina con el canto de Vísperas (en la Catedral a las 18 hs.)

Fuente: http://diocesiscanelones.com/?p=1677
 

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Celebraciones en la Arquidiócesis de Montevideo

Lunes, Martes y Miércoles Santos misa de 12 y 17 horas, luego el miércoles a las 18 está la "celebración penitencial".

El jueves a las 10:00 horas se realiza la "Misa Crismal" con la renovación de las promesas sacerdotales de los presbíteros de Montevideo y la "Consagración del Santo Crisma y Bendición de óleos".

A las 18 horas es la "Misa de la cena del Señor" y a las 20:00: "hora santa".

El Viernes Santo comienza con la "Celebración de la pasión del Señor" a las 16 horas, luego a las 18 horas tendrá lugar el Vía Crucis.

El sábado a las 12 se realiza la "soledad de María" y a las 23 la "Solemne Vigilia Pascual" hasta las 2 de la madrugada.

Domingo a las 11 se realizará la Misa de Pascua

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Obispo de Mercedes invita a la Misa Crismal en la Parroquia de Ombúes de Lavalle

 

El Obispo de Mercedes, Mons. Carlos Collazzi, invita a sus comunidades a la celebración de la Misa Crismal, única celebración de la Eucaristía en ese día, el Miércoles Santo 20 de abril, en la Parroquia “San José y San Miguel” de la ciudad de Ombúes de Lavalle. En la Diócesis de Mercedes, en los años impares, la Misa Crismal se celebra en una de las Iglesias Parroquiales. En esta oportunidad se celebrará en la Parroquia de Ombúes de Lavalle, a las 18 hs.

 

En una carta dirigida a los Presbíteros y Diáconos; consagrados, seminaristas, candidatos al Diaconado Permanente y a todo el Pueblo de Dios, que será leída el próximo fin de semana en todas las Misas, el Pastor recuerda que “la celebración de la Misa Crismal ha ido encontrando un lugar destacado en las Celebraciones anuales de la Diócesis. Nuestra Familia Diocesana descubre siempre en Ella, un signo visible de los vínculos de comunión, que dan nuevos impulsos a la misión de todos los miembros de nuestra Iglesia Diocesana”.

 

“La Misa Crismal nos habla de nuestra participación por el Bautismo, la Confirmación y el Orden Sagrado, de la Unción de Jesucristo, el Mesías, el Salvador. Participamos de su Unción y de su Misión”, puntualiza Mons. Collazzi.

 

 

 

Texto completo de la invitación de Mons. Carlos Collazzi

 

Mercedes, 28 de marzo de 2011

 

A los PRESBÍTEROS y DIÁCONOS;

CONSAGRADOS, SEMINARISTAS, CANDIDATOS AL DIACONADO PERMANENTE, y a todo el PUEBLO DE DIOS

Diócesis de Mercedes

 

Querida Familia Diocesana:

 

En este cuarto domingo del tiempo de Cuaresma, resuenan en nuestro corazón las palabras del encuentro del ciego de nacimiento con el Señor Jesús. En el camino cuaresmal recibimos la invitación “Vivan como hijos de la luz”

 

Próxima la celebración anual del Misterio Pascual de Nuestro Señor Jesucristo, los invito para la celebración de la MISA CRISMAL.

 

La Misa Crismal nos habla de nuestra participación por el Bautismo, la Confirmación y el Orden Sagrado, de la Unción de Jesucristo, el Mesías, el Salvador. Participamos de su Unción y de su Misión.

 

Algunas celebraciones particulares manifiestan de manera especial el misterio de la Iglesia, entre ellas la liturgia anual de la Misa Crismal.

 

La celebración de la Misa Crismal ha ido encontrando un lugar destacado en las Celebraciones anuales de la Diócesis. Nuestra Familia Diocesana que descubre siempre en Ella, un signo visible de los vínculos de comunión, que dan nuevos impulsos a la misión de todos los miembros de nuestra Iglesia Diocesana.

 

Esta Celebración, única celebración de la Eucaristía, ese día, en toda la Diócesis, será en la Parroquia “San José y San Miguel” de la ciudad de Ombúes de Lavalle a la hora 18, del Miércoles Santo, 20 de abril.

 

Impulsados por el “Creo, Señor” del hombre ciego de nacimiento, nos preparemos a nuestro “SI, CREO” de la Vigilia Pascual. Que este tenga toda la firmeza que viene del contemplar al Vencedor del pecado y de la muerte que fue levantado en alto, para que todos los que creen en Él tengan Vida eterna.

 

Con mi Bendición

 

 

+ Carlos María Collazzi

Obispo Diocesano

 

 

Esta Carta será leída en todas las Celebraciones del Cuarto Domingo de Cuaresma en toda la Iglesia Diocesana antes de la Bendición final.

 

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Jornada Diocesana en Maldonado con retiro el Martes Santo

La Diócesis de Maldonado organiza su Jornada Diocesana que se celebrará, como todos los años, el Martes Santo, 19 de abril, y con la modalidad de retiro espiritual en preparación a la Pascua.

 

El programa propone en la mañana la lectura orante de un texto bíblico en grupos; en la tarde una celebración penitencial y el retiro culminará con la Misa Crismal .

 

PROGRAMA DEL RETIRO DIOCESANO DEL MARTES SANTO

19 de abril de 2011

 

Destinado a: los/las integrantes de la diócesis en los diversos organismos y servicios, además de fieles interesados

 

Objetivo: encuentro con Cristo en su Palabra y Sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía, preparando la próxima Pascua.

 

Horarios:

 

9:00 hs.: llegada a la Casa Diocesana de “La paz y la alegría” . Bienvenida y ambientación

9:30 hs.: primera parte lectura orante de la Biblia ( lectio divina) en grupos, para lo cual se ruega traer la Santa Biblia o Nuevo Testamento.

10:30 hs.: reflexión personal y se comparte lo vivido

12:30 hs.: almuerzo comunitario con lo que cada uno aporta

14:30 hs.: segunda parte celebración penitencial y Sacramento de la Reconciliación; la posibilidad de confesarnos con los sacerdotes presentes que gustosamente nos atenderán.

16:00 hs: salida a la Iglesia Catedral

17:00 hs.: tercera parte culminación del retiro con la Solemne Misa Crismal concelebrada en la Iglesia Catedral de San Fernando .

 

Se ruega confirmar la participación en el Obispado o la Parroquia propia

 

Celebraciones en la Catedral de Maldonado

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DIÓCESIS DE FLORIDA

 

  • Domingo de Ramos en Florida

 

El Obispo de Florida, Mons. Martín Pérez, presidirá el domingo de Ramos en la Catedral. Toda la comunidad está convocada a las 10 de la mañana a congregarse frente a la Catedral en donde el Obispo Diocesano bendecirá los Ramos para luego en procesión entrar al Santuario en donde presidirá la Eucaristía.

 

En la ciudad de Durazno, la celebración del domingo de Ramos, será presidida por Mons. Raúl Scarrone, Obispo emérito de la Diócesis de Florida.

 

La comunidad está invitada a congregarse en la Parroquia del Carmen a las 10 de la mañana en donde tendrá lugar la bendición de Ramos, luego en procesión se dirigirá hasta la Parroquia San Pedro donde se celebrará la Eucaristía.

 

  • Celebraciones en la Catedral

 

Domingo de Ramos 17 de abril

10:00 hs. Concentración en el atrio y bendición de Ramos

10:30 hs. Celebración Eucarística

19:00 hs. Rezo del Santo rosario y confesiones

19:30 hs. Celebración Eucarística

 

Lunes santo, 18 de abril

 8:00 hs. Rezo de la mañana

 8:30 hs. Celebración Eucarística

 9:00  a 12:00 hs. Convivencia con niños en Juan Pablo II

18:00 hs. Eucaristía en el Centro de la Calera

18:30 hs. Rezo del vía crucis con niños y confesiones en la Catedral

19:30 hs. Celebración Eucarística

 

Martes santo, 19 de abril

  8:00 hs. Rezo de la mañana

  8:30 hs. Celebración Eucarística

10:00 hs. Visita a los enfermos de la Catedral

17:00 hs.  Misa en Aguas Corrientes

18:30 hs. Rezo del vía crucis y confesiones en la Catedral

19:30 hs. Celebración Eucarística

 

Miércoles santo, 20 de abril

JORNADA DE LA RECONCILIACIÓN

  8:00 hs. Rezo de la mañana

  8:30 hs. Celebración Eucarística

10:00 hs. visita a los enfermos de la Catedral

18:30 hs. Rezo del vía crucis y confesiones en la Catedral

20:00 hs. Eucaristía Penitencial: este día habrá confesiones, antes y durante la misa, para todos los que no lo hayan hecho.

 

Jueves santo, 21 de abril

La liturgia del Jueves Santo es una invitación a profundizar concretamente en el misterio de la Pasión de Cristo, ya que quien desee seguirle tiene que sentarse a su mesa y, con máximo recogimiento, ser espectador de todo lo que aconteció 'en la noche en que iban a entregarlo'. Y por otro lado, el mismo Señor Jesús nos da un testimonio idóneo de la vocación al servicio del mundo y de la Iglesia que tenemos todos los fieles cuando decide lavarle los pies a sus discípulos.

  8:00 hs. Oración de la mañana

10:00 hs. Santa Misa Crismal

19:00 hs. Rezo del Santo Rosario

19:30 hs. Celebración Eucarística: Cena del Señor.

20:30 hs. Solemne hora santa: Responsables: Ministros de la Eucaristía

 

Viernes santo, 22 de abril

La tarde del Viernes Santo presenta el drama inmenso de la muerte de Cristo en el Calvario. La cruz erguida sobre el mundo sigue en pie como signo de salvación y de esperanza.

Con la Pasión de Jesús según el Evangelio de Juan contemplamos el misterio del Crucificado, con el corazón del discípulo Amado, de la Madre, del soldado que le traspasó el costado.

 

  8:30 hs. Oración de la mañana

10:00 hs. Meditación de las Siete Palabras del Señor.

16:00 hs. Celebración de la Pasión y muerte del Señor

19:00 hs. Vía crucis.  Se parte desde la Catedral hasta el  Arroyo Tomás González. Traer todos velas y radio para sintonizar el Vía crucis

 

Sábado santo, 23 de abril

Durante el Sábado santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y su muerte, su descenso a los infiernos y esperando en oración y ayuno su resurrección.

Es el día del silencio: la comunidad cristiana vela junto al sepulcro. Callan las campanas y los instrumentos

 

  8:30 hs. Oración de la mañana

11:00 hs. (Homenaje a la Santísima Virgen María)

 Rezo del Santo Rosario y acto mariano

21:00 hs. “Solemne Vigilia Pascual” 

 

Domingo de resurrección, 24 de abril

El Domingo de Resurrección es la cima del año litúrgico. Es el aniversario del triunfo de Cristo. Es la feliz conclusión del drama de la Pasión y la alegría inmensa que sigue al dolor. Y un dolor y gozo que se funden pues se refieren en la historia al acontecimiento más importante de la humanidad: la redención y liberación del pecado de la humanidad por el Hijo de Dios.

  ¡ALELUYA!

 

  9:00 hs. Celebración Eucarística en la Catedral

18:00 hs. Celebración Eucarística en el Hospital

19:30 hs. Celebración Eucarística en la Catedral

 

  • Semana Santa en la Parroquia San Pedro (Durazno)

 

Domingo de Ramos:

10:00 hs. Bendición de ramos en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen. Seguidamente procesión y Santa Misa en la Parroquia San Pedro.

19:00 hs. Santa Misa en el Templo Parroquial.

 

Lunes Santo.

  8:30 hs.- Oración de la Mañana (Laudes)

18:30 hs.- Vía crucis en el templo parroquial.

19:00 hs.- Celebración de la Santa Misa.

 

Martes Santo.

  8:30 hs.- Oración de la Mañana (Laudes)

17:00 hs.- Santa Misa en el Hogar de ancianos

18:30 hs.- Vía crucis en el templo parroquial.

19:00 hs.- Celebración de la Santa Misa.

 

Miércoles Santo.

  8:30 hs.- Oración de la Mañana (Laudes)

18:00 hs.- Acto Penitencial. (Exámen de conciencia, celebración del sacramento de la reconciliación).

19:30 hs.- Celebración de la Santa Misa.

 

Jueves Santo.

  8:30 hs.- Oración de la Mañana (Laudes).

10:00 hs.-  Misa Crismal en la Catedral Virgen de los treinta y tres. (Florida).

19:00 hs.-  Celebración de la Cena del Señor. Lavatorio de los pies en el templo parroquial.

22:00 hs.- Hora Santa, Continuando la adoración del Santísimo Sacramento hasta las 24 hs.

 

Viernes Santo.

  8:30 hs.- Oración de la Mañana (Laudes)

16:00 hs.- Celebración de la Pasión y Muerte del Señor.

18:00 hs.- Vía crucis en el templo parroquial.

 

Sábado Santo.

  8:30 hs.- Oración de la Mañana.

20:00 hs.- Solemne Vigilia Pascual y Resurrección del Señor.

 

Domingo Resurrección.

11:00 hs.- Santa Misa de Resurrección.

19:30 hs.- Santa Misa.

 

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DIÓCESIS DE MALDONADO

 

Celebraciones que presidirá el Obispo Diocesano, Mons. Rodolfo Wirz

 

DOMINGO DE RAMOS

09:30 hs Bendición de ramos en la Plaza del Vigía con procesión y Misa en la Catedral de San Fernando.

 

MARTES SANTO

09:00 hs Retiro diocesano

17:00 hs Misa Crismal en la Catedral 

 

MIERCOLES SANTO

19:00 hs Celebración de la reconciliación en la Catedral

 

JUEVES SANTO

20:00 hs  Misa de la Cena del Señor en la Catedral     .

 

VIERNES SANTO

16:00 hs Liturgia en la Catedral

19:00 hs Via Crucis desde la Catedral hasta el Cementerio

 

SABADO SANTO

21:00 hs Solemne VIGILIA PASCUAL con bautismo de adultos

 

DOMINGO DE PASCUA

9:30, 11:00 y 19 hs Misa

 

DIÓCESIS DE MERCEDES

SEMANA SANTA 2011 EN LA IGLESIA CATEDRAL DE MERCEDES

                                 

Celebraciones presididas por el Obispo Diocesano, Mons. Carlos Collazzi

 

DOMINGO DE RAMOS

En el patio del Colegio-Liceo “San Miguel” (Salesianos):

A la hora 10 y 30, Bendición de los Ramos y Procesión  hacia la Catedral 

Misa del Domingo de la Pasión del Señor                                        

 

LUNES Y MARTES SANTOS:

Hora 19: Misa en Catedral

                        

MIÉRCOLES SANTO

A la hora 18, Solemne Misa Crismal en la Parroquia “San José y San Miguel” de Ombúes de Lavalle. Única Misa en este día en la Diócesis.

 

JUEVES SANTO

A hora 19:30 hs Solemne Misa de la Cena del Señor y lavatorio de los pies.

 

VIERNES SANTO

A la hora 16; celebración de la Pasión del Señor

A la hora 19, Via Crucis en Plaza Independencia (Trasmitido por Cadena de Radios)

 

SÁBADO SANTO

A la hora 21: SOLEMNE VIGILIA PASCUA

 

DOMINGO DE PASCUA

A la hora 7: Mensaje de Pascua del Obispo Diocesano a toda la Diócesis y Misa de Pascua para Aquellos que no pueden concurrir a las Iglesias, trasmitida como todos los domingos, por la Cadena Diocesana de Radios

A la hora 19: Solemne Misa Concelebrada en la Iglesia Catedral

 

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DIÓCESIS DE TACUAREMBÓ

 

"¡CON JESUS RESUCITADO NUEVAS COMUNIDADES, NUEVA  HISTORIA!"

 

DOMINGO 17 de abril.  DOMINGO DE RAMOS.

Jesús entra y es aclamado en Jerusalén, donde será detenido y muerto. Nosotros hoy lo aclamamos, porque creemos que su camino es el camino de la vida. (Llevar ramos: olivo, palmas u otros)

9.00 hs. Capilla de Fátima Barrio López. Bendición de Ramos, manifestación y Misa 9.30 hs. Parroquia San José (Solís 289): Procesión y Bendición de Ramos.

10.00 hs. Parroquia San José: Misa en Templo Parroquial

10.00 hs. Parroquia de la Santa Cruz: Bendición de ramos en Plaza Bernabé Rivera y Misa en Templo parroquial.

10.30 hs. Parroquia San Fructuoso: Iglesia Catedral. Bendición de ramos en Plaza 19 de abril y Misa en Templo parroquial.

17 hs. Capilla San Francisco (Lizarazú e Italia – Barrio Porvenir): Bendición y procesión de Ramos – Misa en Parroquia de Lourdes.

18.30 hs. Parroquia San José: Bendición de ramos y Misa en el Templo parroquial.

 

Lunes 18 de abril. Lunes Santo:

18.30 hs. Parroquia San José: Misa.

18.30 hs. Parroquia Santa Cruz: Misa.

18.30 hs. Parroquia de Lourdes: Misa

19 hs. Parroquia San Fructuoso: Celebración comunitaria del Sacramento de la Reconciliación.

 

Martes 19 de abril. Martes Santo:

10.30 hs. MISA CRISMAL DIOCESANA en Parroquia Sgdo. Corazón de Rivera.

Bendición del aceite y del Crisma que se utilizarán durante el año en los Bautismos, Confirmaciones y Unción de enfermos/as. Concelebración Eucarística de los Sacerdotes y Diáconos, presidida por Mons. Julio C. Bonino. Renovación del Compromiso Sacerdotal.

10 hs. Parroquia San Fructuoso: Misa

 

Miércoles 20 de abril. Miércoles Santo:

08 hs. Parroquia San Fructuoso: Laudes

16 hs. Parroquia San Fructuoso: recepción de los Óleos y Santo Crisma en Templo Parroquial. Misa y Celebración del Sacramento de la Unción para personas ancianas y/o enfermas.

18.30 hs. Parroquia San José: Celebración comunitaria del Sacramento de la Reconciliación en Templo parroquial.

18.30 hs. Parroquia de Lourdes: Misa en Templo parroquial.

19 hs. Parroquia Santa Cruz: Misa en el Templo Parroquial.

 

Jueves 21 de abril.- JUEVES SANTO.

Comienza Triduo Pascual. Celebración de la última Cena de Jesús con sus discípulos. Jesús lava los  pies a sus discípulos y nos deja el pan y el vino para que hagamos memoria, por siempre, de su vida, su muerte y su resurrección.

08 hs. Parroquia San Fructuoso: Laudes

18 hs. Parroquia de Lourdes: Misa vespertina de la cena del Señor (Ofrenda de alimentos depositados en la canasta). Al culminar, Hora Santa con todos los grupos parroquiales.

18 hs: Capilla Virgen del Camino: Misa de la Cena del Señor.

18.30 hs. Parroquia San José: Misa de la Cena del Señor. A continuación adoración del Santísimo Sacramento.

19 hs. Parroquia San Fructuoso: Misa de la cena del Señor en Templo parroquial.

19 hs. Parroquia Santa Cruz: Misa de la Cena del Señor. A continuación adoración del Santísimo.

21 hs. Parroquia San Fructuoso. Adoración del Santísimo Sacramento.

 

VIERNES 22 de abril.-VIERNES SANTO:

Jesús se entrega a la muerte en la cruz a causa del pecado de los seres humanos. Con este gesto nos libera  de nuestras culpas alcanzando la  salvación para toda la humanidad. (Nos unimos a ese acontecimiento viviendo una jornada de fuerte sobriedad: eso es el Ayuno y Abstinencia).

En las Celebraciones recordamos la Pasión y muerte del Señor: Liturgia de la Palabra. Oración Universal. Adoración de la Cruz. Comunión del Cuerpo de Cristo.

08 hs. Parroquia San Fructuoso: Laudes

09 hs. Parroquia Santa Cruz: Vía Crucis en Cerro de Batoví.

15 hs. Ermita de la Virgen (Ruta 5): Lectura de la Pasión – Oración Universal.

16 hs. Parroquia San José: Misa en Templo Parroquial

16 hs. Capilla Virgen del Camino: Celebración de la Pasión y muerte del Señor

17 hs. Parroquia San Fructuoso: Celebración de la Pasión y muerte del Señor.

17 hs. Parroquia de Lourdes: Celebración en el Templo parroquial.

19.30 hs. VÍA CRUCIS INTERPARROQUIAL en Plaza de la Cruz. Preside Mons. Julio C. Bonino.

 

Sábado 23 de abril.- SABADO SANTO.

Durante el día vivimos en silencio interior, contemplamos el misterio de la muerte de Jesús.

Por la noche celebramos Vigilia Pascual: la noche más  grande para la humanidad, la noche más luminosa. El amor y la vida han vencido al mal y a la muerte. Jesús ha resucitado y nosotros somos llamados a vivir una vida de resurrección con Él. ¡Aleluia!

08 hs. Parroquia San Fructuoso: Laudes

19 hs. Capilla Virgen del Camino. Solemne Vigilia Pascual.

20 hs. Parroquia de Lourdes: Solemne Vigilia Pascual en el templo parroquial. (Llevar vela)

21 hs. Parroquia San Fructuoso: Solemne Vigilia Pascual. (Llevar vela)

21 hs. Parroquia Santa Cruz: Solemne Vigilia Pascual en el Templo parroquial.(Llevar vela)

21 hs. Parroquia San José: Solemne Vigilia Pascual en Templo parroquial.(Llevar vela) 

Domingo 24 de abril.- DOMINGO DE PASCUA.

Resurrección de Jesús. Máxima fiesta de nuestra fe Cristiana que la celebramos durante 50 días.

10 hs. Parroquia San Fructuoso: Bautismos en el Templo Parroquial.

11.15 hs. Parroquia San Fructuoso: Misa de Pascua con niños/as y jóvenes.

18 hs. Parroquia de Lourdes: Misa de Pascua.

18.30 hs. Parroquia Santa Cruz: Misa de Pascua.

18.30 hs. Parroquia San José: Misa de Pascua.

19 hs. Parroquia San Fructuoso: Misa de Pascua. Preside Mons. Julio C. Bonino.

 

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DIÓCESIS DE SAN JOSÉ

 

Semana Santa en la Parroquia Catedral

El detalle de las celebraciones  en las demás Parroquias y Capillas en http://www.sanjosedemayo.diocesis.ws/semana_santa_2011.htm

 

Domingo de Ramos

10:00

Bendición de Ramos y Misa de la Pasión del Señor

19:30

Lunes Santo

Martes Santo

17:00

Misas

19:30

Retiro abierto en el templo parroquial

Miércoles Santo

17:00

Misa

19:30

Celebración comunitaria del Sacramento de la Reconciliación

Jueves Santo

08:30

Laudes. Oración de la mañana

10:00

Misa Crismal

19:30

Misa de la Cena del Señor

23:00

Hora Santa

Viernes Santo

08:30

Laudes. Oración de la mañana

Durante la mañana, estarán los sacerdotes de la Parroquia disponibles para celebrar la Reconciliación

16:00

Celebración de la Pasión y Muerte del Señor

19:00

Via Crucis. (Desde el Colegio Sagrada Familia a la Catedral)

Sábado Santo

08:30

Laudes. Oración de la mañana

21:00

Solemne Vigilia Pascual y posterior compartir “lluvia” de la comunidad parroquial en el Hogar Católico.

Domingo de Resurrección

10:00

Misa Solemne de Pascua de Resurrección

19:30

 

 

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Ecos de algunas de las celebraciones

Homilía de Mons. Nicolás Cotugno en la Misa de Pascua




 

Vigilia Pascual en la Catedral de MELO
Homilía de Mons. Heriberto Bodeant

Queridas hermanas, queridos hermanos:
¡Feliz Pascua de Resurrección!
Esta noche santa nos sumerge profundamente en el misterio de nuestra salvación.

Rescatados de la Nada a la Existencia

Esta noche nos invita a contemplar la primera gran noche: noche de la nada, del vacío, de la oscuridad. Noche en la que la Palabra creadora de Dios rompió las tinieblas, haciendo que la luz resplandeciera. Noche que se hace día para que la Palabra continúe formando el universo, desplegando las más diversas formas de vida, preparando una casa, una morada que al fin será habitada por la creatura más soñada y más amada del Padre creador: el hombre, el ser humano, varón y mujer, imagen y semejanza de Dios.

La noche de Pascua resplandece sobre las noches y días de la Creación. En la Resurrección de Jesucristo, el hombre es re-creado. Cristo Resucitado, nuevo Adán, inicia una humanidad nueva que emprende el camino de regreso hacia la Casa del Padre.

Iluminados por la Palabra de Dios en la noche de la Fe

Esta noche santa nos invita a contemplar una segunda gran noche: noche de la fe. Noche de la humanidad que, sin conocer aún al Padre Dios, busca, entre sombras y a tientas, la verdad sobre su origen, sobre su destino, sobre la razón profunda de su existencia.

En medio de esa oscuridad, Dios sale al encuentro de esos anhelos, manifestándose, revelándose, iluminando a un pueblo que él elige entre todos los pueblos de la tierra para que sea su testigo…

La noche de la Pascua resplandece sobre la noche de la Fe. En Cristo resucitado, Dios sale al encuentro de cada hombre que viene a este mundo entregándole, en su Hijo, la Palabra definitiva, la revelación plena. En Cristo resucitado conocemos que hemos sido creados por el amor del Padre. Que el Padre, en su amor, quiere que compartamos su vida para siempre. Que la Pascua de su Hijo nos abre el pasaje.

Liberados de todas las esclavitudes

Esta noche santa nos invita a contemplar una tercera noche: noche de la esclavitud. Noche de un pueblo oprimido, el Pueblo de Dios, esclavo en Egipto. Noche de la primera pascua, noche de liberación. Acción salvadora de Dios en la historia, liberando a Israel de la esclavitud, haciéndolo cruzar a pie seco el Mar Rojo y sellando con él una Alianza: “Yo seré su Dios y ustedes serán mi pueblo”.

La noche de la Pascua de Cristo resplandece sobre la noche de la liberación de Israel. La Resurrección de Cristo es la nueva pascua que abre un camino de liberación de las esclavitudes más hondas del hombre. Liberados por el agua y el Espíritu Santo del poder del demonio y del pecado; nacidos de nuevo en Cristo para entrar en la Alianza nueva y eterna, sellada por la sangre, ya no de muchos corderos, sino del verdadero Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Resucitados en Él a una vida plena

En esta noche santa, en fin, contemplamos la noche del sepulcro, del triunfo aparente de la muerte. Noche de los fracasos, las desilusiones, las frustraciones. “Nosotros esperábamos que sería él quien liberara a Israel; pero hace ya tres días desde que pasó todo esto” (Lc 24,21).

Esta noche santa nos invita a contemplar el misterio del Señor Resucitado no sólo como su Victoria sobre la Muerte, sino como nuestra propia victoria, en esperanza, que él nos abre con su Resurrección.

La noche de la Pascua ilumina todo el misterio de nuestra vida. Frente a todas nuestras búsquedas, oscuridades, tanteos, dudas. Frente a todas las formas de dolor, de sin sentido, de desesperanza. Frente a todas las opresiones y esclavitudes. Frente a todas las angustias y frustraciones, la Resurrección del Señor nos abre a la esperanza y empieza su obra en nosotros desde el momento en que creemos en Él y dejamos que su Amor, su Gracia y su Presencia transformen nuestra vida.

Por su entrega, su Amor ha vencido. El es aquel que

“siendo de condición divina, (…)
se despojó a sí mismo
tomando la condición de servidor.
Haciéndose semejante a los hombres (…)
se humilló a sí mismo,
obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está sobre todo nombre.
Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble
en los cielos, en la tierra y en los abismos,
y toda lengua proclame que Cristo Jesús es Señor
para gloria de Dios Padre. (Fil 2,6-11)

Y por eso, tiene sentido decir:
¡Feliz Pascua de Resurrección!

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Mons. Alberto Sanguinetti en la Misa Crismal

“EN EL MUNDO QUE PONE COMO CENTRO… LAS OPINIONES Y DESEOS HUMANOS, HEMOS DE TENER LA LIBERTAD DEL ESPÍRITU PARA PONER POR ENCIMA DE TODO EL CULTO AL PADRE Y EL SACRIFICIO DE LA VIDA OFRECIDA A DIOS”

Homilía en la Misa Crismal – 18 de abril de 2011 (Parroquia de San Isidro de Las Piedras)

Sea alabado y bendito Jesucristo.

Sea por siempre bendito y alabado.

El Testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el que nos ha amado y nos purificó con su sangre. Sea siempre bendito y alabado.

1. El don pascual: el Espíritu Santo.

En las celebraciones de la sagrada liturgia siempre celebramos la realidad entera de Jesucristo, creador y señor, muerto, resucitado y glorificado, presente y que habrá de venir. Pero, a su vez, atendemos a un aspecto particular del misterio celebrado.

Así, hoy, dentro de esa totalidad, esta Misa crismal mira al fruto de la pascua, y de alguna forma está unida a la vigilia pascual, puesto que está centrada en los sacramentos que son la actualización de la muerte y resurrección de Cristo. Los óleos que serán bendecidos y el crisma que será consagrado son para que la fuerza victoriosa de Jesucristo obre en medio de su pueblo por la oración y las acciones de la Iglesia.

Y si nos centramos un poco más, esta Misa crismal hace vivir de un modo singular que Cristo, por el sacrificio de la cruz, ha entrado en el santuario del cielo y obra continuamente en su Iglesia, a la que une consigo en la oración, a la que le infunde el Espíritu Santo.

Detengámonos un momento en nuestra confesión de fe en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo y que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria.

Mucho nombres nos acercan a la realidad del Espíritu Santo, pero quisiera que miráramos uno de ellos: uno de los nombres del Espíritu Santo es el de Don, regalo de Dios. Es Don en el seno de la Trinidad misma, en el amor mutuo del Padre y del Hijo.

El Espíritu Santo es don en la creación y la obra de la salvación.

Por su condición propia de don, el Espíritu es el primero en ser dado. Ya en los comienzos el Espíritu del Señor aleteaba sobre las aguas, antes de que tuvieran vida.

También en la Historia de la Salvación habla por los profetas y va siendo entregado a sacerdotes y reyes, para conducir al pueblo santo.

En la venida de Cristo desciende sobre María, para que se dé la encarnación del Verbo de Dios, y luego baja sobre Jesús en el Jordán al comienzo de su vida pública.

Por ser el don por excelencia, el Espíritu Santo, en su total personalidad y realidad es el don máximo, el don definitivo. Consumada la redención por su muerte y resurrección Cristo derrama el Espíritu Santo en su Iglesia. Él el propia de la Pascua, él es el perdón de los pecados, él es la vida y participación de Dios, la ley de gracia, la alianza nueva y eterna.

2. El Espíritu Santo y la Iglesia

Como don pascual es entregado a la Iglesia. Por eso, contemplemos un momento esta mutua relación entre el Espíritu Santo y la Iglesia.

Pensemos que “lo que nuestro espíritu, es decir, nuestra alma, es para nuestros miembros, eso mismo es el Espíritu Santo para los miembros de Cristo, para el Cuerpo de Cristo que es la Iglesia” (San Agustín, Serm. 267, 4). A este Espíritu de Cristo, como a principio invisible, ha de atribuirse el que todas las partes del cuerpo estén íntimamente unidas, tanto entre sí como con su excelsa Cabeza, puesto que está todo él en la Cabeza, todo en el Cuerpo, todo en cada uno de los miembros ( cf. Pío XII: Mystici Corporis, DS 3808).

En efecto, es a la misma Iglesia, a la que ha sido confiado el “don de Dios” [...] Es en ella donde se ha depositado la comunión con Cristo, es decir, el Espíritu Santo, arras de la incorruptibilidad, confirmación de nuestra fe y escala de nuestra ascensión hacia Dios [...] Porque allí donde está la Iglesia, allí está también el Espíritu de Dios; y allí donde está el Espíritu de Dios, está la Iglesia y toda gracia” (San Ireneo de Lyon, Adversus haereses, 3, 24, 1) (Cat.I.C, 797).

Es, pues, sumamente, iluminador para nosotros, que al celebrar este Año Jubilar de Oro de nuestra Iglesia, ayudados por el mismo Espíritu Santo, no sólo reconozcamos su presencia, sino que ahondemos en la vivencia del misterio de la Iglesia, obra, presencia, instrumento del Espíritu Santo.

3. El misterio de la unción

Como es polifacético el Espíritu es representado y está presenta bajo diferentes signos, pero hoy nos detenemos en la unción.

Desde antiguo el don del Espíritu fue representado por la unción.

La acción de ungir, la unción, el pasar aceite, óleo, ungüento, cremas, por el cuerpo humano, se hace buscando que cumpla su propiedad de introducirse en la piel, de introducirse en el mismo cuerpo. Por esta propiedad de entrar en el cuerpo y de vivificarlo el óleo es signo principal del Espíritu Santo.

El rito por medio del cual se realizaba la consagración de los sumos sacerdotes y de los reyes era ungirlos con aceite. De forma que cuando el profeta ungió a David, derramando el óleo, entró en el Espíritu Santo. David, elegido de Dios, consagrado por el Espíritu fue desde entonces un ungido de Dios, lo que en hebreo se dice Mesías, y en griego se dice Cristo.

Aquella unción de David, preparaba la de Jesús, por quien descendió, se posó, entró y permaneció el Espíritu, por eso, Jesús es ungido no con aceite, sino con el mismo Espíritu Santo, en don perfecto y pleno, y así Jesús es el Ungido por excelencia, el Cristo, el Mesías.

Hemos escuchado la profecía que anunciaba el Ungido, el Mesías, y al mismo Jesús proclamando que se cumple en él. Jesucristo, el ungido, el Cristo, Rey, Sacerdote y Palabra de la verdad, hizo su obra y proclamó el reino de Dios, llevado por el Espíritu Santo. Muerto en la cruz, resucitado y glorificado como don absoluto que actualiza su obra entrega a la Iglesia el Espíritu santo prometido.

La Iglesia vive y obra, recibe y da el Espíritu Santo, que Jesús el Ungido le comunica. Nuestro aire es el Espíritu Santo. Nuestra vida es el agua del Espíritu que Jesús prometió a la samaritana. Nuestra luz es el Espíritu de la verdad, con que Jesús iluminó al ciego, para que creyera. Nuestra resurrección del pecado y de la muerte es el Espíritu que devolvió la vida Lázaro y, mucho más, le dio la vida inmortal a la carne de Jesucristo. Nuestra consagración, nuestro interior nuevo, la alianza puesta en nuestros corazones proviene de la unción del Espíritu Santo. Por eso somos un pueblo de ungidos, de cristos, de mesías, por la gracia de Dios.

4. La bendición de los óleos

Al consagrar en esta Misa los santos óleos que por la oración de Cristo y de la Iglesia comunican el Espíritu Santo vivimos que toda la eficacia de los sacramentos procede del sacrificio de Cristo que se renueva en el altar. Incluso, hoy bendeciremos los óleos y consagraremos el crisma después de la plegaria eucarística, de forma que se manifiesta más plenamente que la acción del Espíritu Santo en los óleos es fruto del sacrificio de Cristo en la cruz, que se renueva y ofrece en la santa misa.

Dos son los óleos que se van a bendecir. Al final de la plegaria eucarística, el óleo para la unción de los enfermos. Jesús tuvo una especialísima atención, caridad, delicadeza para con los seres humanos enfermos, debilitados en su cuerpo. Porque la enfermedad afecta al hombre en sí mismo, en su ser, en su carne. Por ello instituyó este sacramento peculiar para que el enfermo recibiera la unción del Espíritu de forma que, en esa suma debilidad, participara de su victoria pascual. Si es para su bien se sanará de la enfermedad, y, de todas formas, participa de la victoria de Cristo, uniéndose con él, ofreciéndose con él, abierto a la esperanza en manos del Padre.

En un tiempo en que la enfermedad sólo parece cuestión de especialistas y medicamentos – que no están mal -. Que parece estar sólo en manos de los hombres. Es imprescindible ver que el hombre entero es más que un cuerpo para arreglar, o aún una psiquis que tranquilizar. El hombre es imagen de Dios y está ante su creador. El enfermo lucha con su angustia, con el sentido de su vida y, sobre todo, con la muerte, con su soledad, con su conciencia, con la eternidad. Hay una totalidad y un ámbito que sólo puede ser sanado por la unción del Espíritu Santo, que nos une a Cristo.

Luego de la comunión se bendecirá el óleo de los catecúmenos. Es la unción que se hace a los deportistas y, en la antigüedad, también a los guerreros, que luchaban cuerpo a cuerpo. Es la necesaria ayuda interior del Espíritu Santo para el combate cristiano. Somos débiles, nos cansamos, nos acalambramos, no tenemos fuerza para luchar. Y la vida de fe, el combate contra el pecado, la lucha por la fidelidad a Cristo es hasta el martirio. El camino del catecúmeno es de combate, el camino del cristiano – como lo contemplamos el primer domingo de cuaresma en las tentaciones de Cristo y lo oímos el domingo en su agonía, en su pasión – es participar del combate de Cristo y vencer. Esto es posible sólo con la fuerza de la unción del Espíritu Santo.

5. La consagración del Santo Crisma y la unción con el Espíritu en el cuerpo de la Iglesia

Llegando a la culminación, en la cima de todo está la consagración del santo Crisma. Si Cristo significa ungido, crisma significa ungüento, aquello con lo que se unge. El Santo Crisma es el óleo de la belleza y de la alegría, de la vida y de la gracia, de la santificación y de la vida eterna. El Santo Crisma se confecciona con substancias aromáticas, es un perfume. Todo él significa y realiza la plenitud del don del Espíritu Santo, la belleza de la vida divina que Cristo nos comunica, la santidad de Dios que se nos entrega, la fe, la esperanza, la caridad, la inmortalidad de la que ya participamos,

Con el santo crisma se nos hace una primera unción en el bautismo, indicando el don del Espíritu Santo, para comunicarnos el comienzo de la vida cristiana, como hijos de Dios.

Especialmente es con el Santo Crisma que se confiere el Sacramento de la Confirmación, que culmina la iniciación cristiana, con la plenitud del don del Espíritu Santo, para ser totalmente consagrados, como pueblo de reyes, sacerdotes y profetas, partícipes de Cristo, Rey inmortal, Sumo y Eterno Sacerdote del sacrificio perfecto y del culto que al Padre agrada, profeta y Maestro de la verdad, testigo fiel del Padre.

Frente al mundo que quiere poner las opiniones y la voluntad de poder como principio de las cosas, hemos de ser reyes que proclamen la soberanía de Dios y de su Ungido y la gloria de someternos a su reinado.

En el mundo que pone como centro y fin de la existencia las opiniones y deseos humanos, hemos de tener la libertad del Espíritu para poner por encima de todo el culto al Padre y el sacrificio de la vida ofrecida a Dios.

En la Iglesia recibimos la unción del Espíritu, para creer en la verdad, para no engañarnos y para ser firmes en el testimonio de la fe católica y apostólica. Es esto ser un pueblo profético, como lo proclama el Apocalipsis: “El testimonio de Jesús es el espíritu de profecía” (Ap. 19.10).

De esta unción del Espíritu Santo derramado como don sobreabundante, como derroche, en la confirmación, brota la plenitud de la vida cristiana y la forma polifacética de la Iglesia. Es bueno que al implorar la consagración del santo crisma y pedir la acción del Espíritu, imploremos para nuestra diócesis la variedad de vocaciones laicales, la santidad de vida en sus diversas formas, las vocaciones a la vida religiosa en las diferentes familias, puesto que todos estos dones son frutos de la crismación con el Divino Espíritu.

Nadie es plenamente cristiano, no se es miembro pleno de la Iglesia, sino por la abundancia del crisma, que lo unge con el perfume del Espíritu. Si bien no lo vamos a desarrollar ahora, conviene que al menos hoy planteemos la pregunta teológica y pastoral acerca de la situación anómala que significa el hecho de que gran parte de nuestros fieles no hayan recibido la plenitud del don del Espíritu Santo, que sean miembros parciales del misterio de la Iglesia, y que nos acostumbremos a una iniciación cristiana en la que la crismación, la comunicación del don abundante de la Pascua de Jesucristo quede como una excepción para pocos.

Con el santo crisma son ungidas las manos de los presbíteros, significando su potestad de consagrar, bendecir y santificar, en participación especialísima de Jesucristo sumo y eterno sacerdote.

Cabe también ahora, mis hermanos sacerdotes, que recordemos la exhortación de San Pablo a no descuidar el carisma que hay en cada uno, y que se le comunicó por la intervención de la oración e imposición de manos (1Tim, 4,14), el llamado a reavivar el don de Dios (2 Tim 1,6).

Estamos llamados, queridos presbíteros, a hacer muchas cosas, estamos a veces exigidos a hacer muchas tareas. Forma parte de nuestra pertenencia a Cristo y a la Iglesia. Pero, la verdad de todo lo que hagamos, está en nuestra particular configuración con Cristo sacerdote y víctima. No otro nos ha llamado a estar con él y enviarlos a predicar, sino el Siervo que se entregó a sí mismo en ofrenda al Padre.

Importa subrayar en este día es que el sacerdocio católico es una creación de la pascua de nuestro Señor. Lo propio del sacerdocio católico no sale de la sociología, sino que se aprende de los apóstoles y de Jesucristo. La singular consagración, la particular unción del crisma al consagrar las manos, consagra todo el cuerpo toda la persona, para ser propiedad del Padre, para ser uno con el Sumo Sacerdote, para ser hombres guiados por el Espíritu del Crucificado.

El mismo celibato sacerdotal que la Iglesia Esposa ha ido profundizando a través de los siglos, es fruto de la unción del Espíritu. La Iglesia lo vio en su Esposo Jesucristo, y vio que la configuración con Cristo célibe, por esposo, por sacerdote, por cordero ofrecido era muy propia de sus ministros. Toda la Iglesia de oriente y occidente reclama el celibato para sus obispos. Toda la Iglesia lo aprecia en sus presbíteros y la Iglesia de occidente lo pide al Espíritu Santo como don para todos sus sacerdotes.

Las dificultades del celibato son semejantes a las de la vida casta en todos los estados, casados, viudos, solteros, y tienen también la particularidad propia del estado. La castidad es siempre un don que se ha pedir al Espíritu Santo y por el que se ha de luchar en unión con la cruz de Cristo y que forma parte de nuestra unión con Él.

El crisma con que somos ungidos es el del Espíritu que está en la Iglesia. Con esto quiero también subrayar la dimensión eclesial del sacerdocio católico, eclesialidad que es obra del Espíritu Santo. Por eso, no es una carrera, un oficio, una función a la que se pueda pretender por derecho propio, no hay un derecho ni humano, ni eclesial a ser sacerdote. Es un llamado de la Iglesia y una pertenencia a la Iglesia. Por eso, pues, mis hermanos, hemos de renovar hoy nuestra condición de posesión de la Iglesia, de forma que pidamos al Espíritu Santo que renueve todas las formas y medios por los cuales se realiza esa pertenencia a la Iglesia. En el predicar, en el celebrar, en el gobernar, en el administrar, en todo somos de la Iglesia, para el servicio de ella en sus miembros, de forma que todos vivamos una mayor fidelidad a la Iglesia, bajo Cristo la cabeza, y animados por un único Espíritu.

En este Año Jubilar, quiero con ustedes, hermanos presbíteros, elevar una particular acción de gracias por el Espíritu Santo que se nos ha dado y que se ha dignado regalarnos el ser sus instrumentos a nosotros y a los que nos precedieron. Al mismo tiempo pedimos como gracia jubilar que el Espíritu Santo nos santifique para ser cada vez más dóciles y obedientes a sus mociones.

Que también en este año el Espíritu Santo quiera regalar a esta Iglesia de Cristo más vocaciones al sacerdocio y las santifique con su gracia.

Una palabra quiero dirigir a los diáconos, que no son ungidos para el sacerdocio, pero sí reciben la imposición de manos para el ministerio, significando de un modo propio a Cristo servidor. Que el Espíritu Santo recibido en la oración haga de su ministerio y de sus personas cada vez un perfume agradable a Dios y expandan a su alrededor el buen olor de Cristo.

También el obispo es ungido con el santo crisma. El que ha recibido el sumo sacerdocio de Cristo es ungido en la cabeza, para que Dios por el bálsamo de la unción haga fecundo su ministerio. El ejercicio de este sumo sacerdocio está íntimamente unido a la oración para pedir la efusión del Espíritu Santo, como lo vivimos en esta misa crismal y también de un modo particular en el sacramento de la confirmación y en la ordenación de presbíteros y diáconos.

Conviene que en la acción de gracias de este Año Jubilar, al celebrar los 50 años de esta Iglesia, por un instante tratemos de imaginar los caudales de gracia del Espíritu Santo, que Cristo Sumo Sacerdote ha derramado en la multitud de sus miembros a través de los sacramentos. Conviene también que hagamos una memoria particular de Mons. Orestes Santiago Nutti, nuestro primer Obispo, de Mons. Orlando Romero, obispo emérito, que fueron consagrando el santo crisma y ordenando los presbíteros y diáconos en estas cinco décadas y que, junto con Mons. Hermes Garín, por el sacramento de la confirmación sellaron con el Espíritu al pueblo santo.

Vivamos en esta Eucaristía la manifestación más acabada del misterio de la Iglesia, órgano del Espíritu Santo, en la oración de toda la Iglesia por boca del obispo, con el concurso de los presbíteros, asistido por los diáconos y rubricada por todo el pueblo santo. Pidamos la efusión del Espíritu y con él toda gracia y bendición, por Jesús el Ungido, que nos amó y nos ha lavado con su sangre y nos hizo un reino de sacerdotes para Dios su Padre, a él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Fuente: http://diocesiscanelones.com/?p=1717

 

Mons. Bodeant en la Misa Crismal en Melo

“SEGUIMOS ACOMPAÑANDO AL SEÑOR, SEGUIMOS CONTEMPLANDO EL AMOR QUE LO LLEVA A ENTREGARSE POR NOSOTROS, SEGUIMOS ABRIENDO NUESTROS CORAZONES A LA FE, PARA RENOVAR PROFUNDAMENTE NUESTRA VIDA CRISTIANA EN ESTA PASCUA”

El Obispo de Melo, Mons. Heriberto Bodeant, celebró el miércoles 20 la Misa Crismal en la Catedral. A pesar del temporal que se desató en la tarde, casi todos los sacerdotes pudieron estar presentes, así como la mayor parte de las comunidades parroquiales estuvieron representadas para recibir los Santos Óleos que son bendecidos en esta Misa que tiene características únicas, como lo recordó el Obispo en su homilía.

Homilía del Obispo de Melo, Mons. Heriberto Bodeant

Un día antes de que, en cada una de las parroquias de nuestra diócesis, junto a las demás comunidades católicas del mundo, nos introduzcamos de lleno en el gran Triduo Pascual, recordando la Última Cena, la Pasión, la Muerte y la Resurrección del Señor, nos reunimos en la Catedral de Melo para celebrar la Misa Crismal.

Esta Misa que nos convoca es única en cada diócesis, y vale la pena que nos detengamos a considerar esos aspectos que la hacen tan especial.
Esta celebración, que reúne al Obispo y a su Presbiterio junto a fieles de todas las parroquias que han podido hacerse presentes hoy, a pesar de este gran temporal, es un signo de lo que es la Diócesis.

El Concilio Vaticano II nos enseña que “La diócesis es una porción del Pueblo de Dios que se confía al obispo para que la apaciente con la cooperación de su presbiterio”. Aquí estamos, pues, los que hemos sido llamados por Dios para servir a nuestro pueblo como pastores, guardándolo en la comunión, es decir en la común - unión con el Señor y con toda su Iglesia en el mundo, y aquí están quienes representan esta porción del Pueblo de Dios que nos ha sido confiada.

¿Cómo surgieron las diócesis? Después de la muerte de los apóstoles, las comunidades cristianas que ellos habían formado se fueron organizando en cada lugar en torno a los pastores que los apóstoles habían nombrado como sus sucesores, que fueron los primeros obispos.

Eran comunidades pequeñas y para la Eucaristía se reunían todos los miembros. Los que estaban enfermos, imposibilitados o aún presos no dejaban de ser tenidos en cuenta y, en el mismo momento de la comunión, los ministros eran enviados a llevarles la Eucaristía. La Iglesia recuerda a San Tarcisio, mártir, posiblemente un diácono, que fue detenido y muerto cuando estaba llevando el Cuerpo de Cristo a cristianos que estaban encarcelados en una de las tantas persecuciones del Imperio Romano.

Con el tiempo, las diócesis fueron creciendo, se fueron creando las parroquias y las Misas se fueron multiplicando. Sin embargo, todavía la distancia no impedía que se realizara un signo de comunión entre todas las comunidades con su obispo. De la Misa que celebraba el obispo enviaba a las comunidades un trocito de su pan Eucarístico. Lo mismo hacía el Papa en Roma con los Obispos cercanos. Ese trocito de pan consagrado era llamado el fermentum y era recibido durante la misa y puesto en el cáliz, con la sangre de Cristo, como un signo de comunión de los obispos con el obispo del Roma y de los presbíteros con su propio obispo.

Pero, como decíamos, esta Misa es única en nuestra Diócesis, y en ella se realiza un signo que expresa la unidad de esta porción del Pueblo de Dios que peregrina en Cerro Largo y Treinta y Tres.

Ya no se trata de un trocito de la Eucaristía que el Obispo envía a las parroquias.

Este signo de unidad está en la consagración del Santo Crisma y la bendición del óleo de los catecúmenos y de los enfermos. Esos tres aceites van a ser empleados, cada uno según corresponde, en las celebraciones de los Bautismos, de las Confirmaciones, de las Ordenaciones Sacerdotales y de la Unción de los Enfermos a lo largo de este año y hasta la próxima Misa crismal.

De esta manera se expresa la unidad de la Iglesia diocesana. Para todos los miembros que se incorporen a la Iglesia por el Bautismo; para todos los cristianos que completen su iniciación cristiana con el don del Espíritu Santo; para aquéllos que, Dios mediante, esperamos ordenar sacerdotes para el servicio del Pueblo de Dios, en fin; para todos aquellos enfermos que reciban el sacramento de la fortaleza y la esperanza, a través de la unción con estos óleos, llegará la presencia de Cristo que los une más a Él, comunicándoles su Vida, su Gracia, a través de cada uno de los sacramentos.
Importa detenernos en el significado de la unción con el santo Crisma, que es el que da nombre a esta misa que se llama Crismal.

El Santo Crisma, al igual que el óleo de los catecúmenos y el óleo de la unción de los enfermos, está preparado con aceite de oliva, al que para el Crisma se le agregan colorante y perfume.

El aceite de oliva tiene varios significados. Es un alimento. Se le usaba en medicina. Los luchadores se frotaban con él para darse vigor. Los reyes y los sacerdotes del Antiguo Testamento eran ungidos con óleo, como un signo de dignidad, de la responsabilidad que asumían, y también de la fuerza que recibían de Dios para realizar su misión.

También de los profetas se decía que eran “ungidos”, porque el Espíritu de Dios estaba en ellos, hablaban inspirados por el Espíritu Santo.
Sacerdotes, reyes, profetas, eran, pues “ungidos”. Sin embargo, hay alguien que es el único, el verdadero “Ungido”, porque es a la vez Sacerdote, Profeta y Rey. Y no lo es como uno más de cada uno de ellos. Es realmente El Sacerdote, El Profeta, El Rey: es el Señor Jesús.

Jesús tiene un título: es el Cristo. Cristo es la palabra griega que traduce la palabra hebrea Mesías. Cristo, Mesías, significan lo mismo: Ungido.
Jesús es el Mesías, el Cristo, el Ungido de Dios. No ungido con aceite, sino con el mismo Espíritu Santo.

Y de Cristo nosotros tomamos nuestro nombre de cristianos. Ser cristiano significa pertenecer a Cristo, pertenecer al Ungido de Dios, al que está totalmente lleno del Espíritu Santo.

Por eso, en nuestro Bautismo y nuestra Confirmación, dos de los tres sacramentos con los que somos iniciados como cristianos, somos ungidos con el Santo Crisma: para marcar nuestra pertenencia a Cristo, nuestra identidad de cristianos.

Así es, que en Él, formamos un solo cuerpo, esta única Iglesia de Cristo, que se encuentra, que vive y opera en cada una de las 3.089 diócesis que hay en el mundo, y aquí también, en esta Diócesis de Melo.

Nuestra Semana Santa continúa. Este aceite de olivo nos acerca también al Monte de los Olivos, el lugar donde Jesús vive su momento de intimidad con el Padre, donde acepta beber del cáliz de la pasión y de la cruz. Seguimos acompañando al Señor, seguimos contemplando el amor que lo lleva a entregarse por nosotros, seguimos abriendo nuestros corazones a la fe, para renovar profundamente nuestra vida cristiana en esta Pascua.

Así sea

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Misa Crismal 2011
MONS. MARTÍN PÉREZ INVITÓ A LOS SACERDOTES A SER HOMBRES DE DIOS EN COMUNIÓN CON DIOS

El Obispo de Florida, Mons. Martín Pérez Scremini, invitó a todos los consagrados en la Misa Crismal de la Catedral de Florida, a dejar que sea sólo Dios el motor que mantenga encendida la entrega sacerdotal, a Ser hombres de Dios en comunión con Dios. Exhortó, asimismo, al realismo pastoral sabiendo que sólo serán verdaderos operarios de su mies en la medida en que lo pongan a Él en el centro de su vida, “desde la comunión con el Señor que nos ha llamado, ser artífices de comunión entre los hombres y el mundo”.

Finalmente encomendó a todos los sacerdotes a la oración de la Iglesia y a la maternidad del pueblo del que son pastores.

Después de la Misa Crismal se reunió con todos los sacerdotes, religiosos y religiosas de la Diócesis en la casa de retiros: “Jesús buen Pastor”, en donde se compartió el almuerzo.

Homilía de Mons. Martín Pérez en la misa Crismal.

En este Jueves Santo, tan significativo para nosotros sacerdotes, recordamos de modo particular el momento en que el mismo Jesucristo nos hizo partícipes de ese misterio: “quiero ejercer mi sacerdocio por medio de ti”.

Cada uno de nosotros había leído su propia historia como llamada suya a trabajar de un modo particular en su proyecto. Ponernos al servicio de su amor, perteneciendo exclusivamente a El. Pero sabemos que ese proyecto sólo ganará cada vez más espacio en nuestro corazón, si Jesús está situado en el centro de nuestra vida, si nuestra pasión por el Reino brota de un vínculo de intimidad con El. Sólo así será posible ese “dejarlo todo” para seguirlo. Y El será el motor que mantenga encendida nuestra entrega. Ser hombres de Dios en comunión con Dios.

Desde esa comunión seremos artífices de comunión entre nosotros y con el mundo. Y ya nuestros talentos no serán objetos de competición, ni cualidades que nos dividan, sino dones recibidos para ofrecer y confiar a la comunidad.
Desde esa comunión con El, las distintas pobrezas encontrarán eco en nuestro corazón, las preocupaciones de la gente serán nuestras preocupaciones, la lucha por los derechos y dignidad de cada ser humano será nuestra lucha.

Pero aunque estemos convencidos del valor de esta propuesta, sabemos de nuestras flaquezas. Getsemaní será siempre un ejemplo de oración para nosotros. “Aparta de mí este cáliz, pero que no se haga mi voluntad sino la tuya”. Nuestra búsqueda y nuestro alimento será siempre su voluntad.

Nos encomendamos hoy nuevamente a la oración de toda la Santa Madre Iglesia, a la maternidad espiritual del pueblo del que somos pastores. El sacerdocio será siempre un regalo del Espíritu a la comunidad. Gracias por su constante oración por nosotros, gracias por sus correcciones y por animarnos a vivir en fidelidad nuestro ministerio.

La celebraciones de Semana Santa de la Diócesis de San José en http://www.sanjosedemayo.diocesis.ws/

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Celebraciones · Homilías · Imágenes de la Semana Santa con Benedicto XVI
 
Especial de Semana Santa en ACI Prensa Especial de Semana Santa en Catholic.net

aciprensa :: Lo que todo católica necesita  saberEl Misterio Pascual

"En el misterio pascual, Dios Padre, por medio del Hijo en el Espíritu Paráclito, se ha inclinado sobre cada hombre ofreciéndole la posibilidad de la redención del pecado y la liberación de la muerte". (Juan Pablo II )

«Y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz. Por lo cual Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está sobre todo nombre». Flp 2,8-9

La Semana Santa

Es la semana más intensa del Año Litúrgico, en la cual se reza y reflexiona sobre la Pasión y Muerte de Cristo.

La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año. Sin embargo, para muchos católicos se ha convertido sólo en una ocasión de descanso y diversión. Se olvidan de lo esencial: esta semana la debemos dedicar a la oración y la reflexión en los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús para aprovechar todas las gracias que esto nos trae.

Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de este tiempo litúrgico.

http://es.catholic.net/celebraciones/120/3048/articulo.php?id=2990 

Ayudas vía web para una Santa Semana
Especial de Iglesia.cl incluye un Itinerario para facilitar la tarea de los padres, al presentar a sus hijos el camino de Jesús, desde Ramos hasta el anuncio gozoso de la Pascua.   www.iglesia.cl
La Semana Santa o Semana Mayor está formada por los últimos días de la Cuaresma (del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor a la Misa en la Cena del Señor exclusive) y el Triduo Pascual de la Pasión, Muerte, Sepultura y Resurrección del Señor EWTN

EWTN: especiales de Semana Santa

 

Abril 17 – 24 / 2011

 

Misa del Domingo de Ramos desde Roma

Celebremos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, presidida por su Santidad Benedicto XVI.

EN VIVO, domingo 17 de abril, 2:30 am (Lima), 3:30 am (La Paz), 4:30 am (Buenos Aires, Montevideo, Santiago); Repetición 7 pm (Lima), 8 pm (La Paz), 9 pm (Buenos Aires, Montevideo, Santiago)

 

Misa Crismal desde Roma

Participe este Jueves Santo de la Misa Crismal con el Papa Benedicto XVI.

EN VIVO, jueves 21 de abril, 2:30 am (Lima), 3:30 am (La Paz), 4:30 am (Buenos Aires, Montevideo, Santiago); Repetición 7 am (Lima), 8 am (La Paz), 9 am (Buenos Aires, Montevideo, Santiago)

 

Misa Solemne de la Última Cena desde Roma

Unámonos a la Iglesia Universal en la Misa de la Última Cena, este jueves Santo, presidida por el Papa Benedicto XVI.

EN VIVO, jueves 21 de abril, 10:30 am (Lima), 11:30 am (La Paz), 12:30 pm (Buenos Aires, Montevideo, Santiago)

 

Celebración de la Pasión de Nuestro Señor desde Roma

Presidida por su Santidad Benedicto XVI.

EN VIVO, viernes 22 de abril, 10 am (Lima), 11 am (La Paz), 12 pm (Buenos Aires, Montevideo, Santiago)

 

Vía Crucis con el Papa Benedicto XVI

Desde el Coliseo Romano.

EN VIVO, viernes 22 de abril, 2:15 pm (Lima), 3:15 pm (La Paz), 4:15 pm (Buenos Aires, Montevideo, Santiago)

 

Celebración de la Misa Pascual desde Roma

Presidida por su Santidad Benedicto XVI.

EN VIVO, sábado 23 de abril, 2 pm (Lima), 3 pm (La Paz), 4 pm (Buenos Aires, Montevideo, Santiago) ; Repetición 8 pm (Lima), 9 pm (La Paz), 10 pm (Buenos Aires, Montevideo, Santiago)

 

Celebración del Domingo de Resurrección desde Roma

Presidida por su Santidad Benedicto XVI.

EN VIVO, domingo 24 de abril, 3:15 am (Lima), 4:15 am (La Paz), 5:15 am (Buenos Aires, Montevideo, Santiago); Repetición 8 pm (Lima), 9 pm (La Paz), 10 pm (Buenos Aires, Montevideo, Santiago)

 

“Urbi Et orbi” desde Roma

Mensaje “A la Ciudad y el Mundo” de su Santidad Benedicto XVI.

EN VIVO, domingo 24 de abril, 5 am (Lima), 6 am (La Paz), 7 am (Buenos Aires, Montevideo, Santiago); Repetición 7 pm (Lima), 8 pm (La Paz), 9 pm (Buenos Aires, Montevideo, Santiago)

 

CELEBRACIONES DE SEMANA SANTA
Celebraciones presididas por el Papa en Semana Santa

CIUDAD DEL VATICANO, 14 ABR 2011 (VIS).-La Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice hizo público hoy el calendario de las ceremonias presididas por Benedicto XVI durante la Semana Santa:

-Domingo, 17 de abril: Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor. XXVI Jornada Mundial de la Juventud, sobre el tema: "Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe" (Col 2, 7). En la Plaza de San Pedro, a las 9,30, bendición de las palmas, procesión y Santa Misa.

-Jueves, 21 de abril: Jueves Santo. A las 9,30, en la basílica vaticana, Santa Misa del Crisma. A las 17,30, en la basílica de San Juan de Letrán, inicio del triduo pascual. Santa Misa en la Cena del Señor. La colecta se destinará a las víctimas del terremoto y el tsunami en Japón.

-Viernes, 22 de abril: Viernes Santo. A las 17,00, en la basílica vaticana, celebración de la Pasión del Señor. A las 21,15, en el Coliseo, Via Crucis.

-Sábado, 23 de abril: Sábado Santo. A las 21,00, en la basílica vaticana, Vigilia Pascual en la Noche Santa.

-Domingo, 24 de abril: Domingo de Pascua. A las 10,15, en la Plaza de San Pedro, Santa Misa del día. A las 12,00, desde el balcón central de la basílica, Bendición "Urbi et Orbi".

 

 

 

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