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| Portada | Benedicto XVI | ||
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EN SU PRIMERA INTERVENCIÓN EN EL SINODO DE LA PALABRA
MONS. ROMERO PROPUSO LA ANIMACION BIBLICA DE LA PASTORAL
Precisó que en “esta clave de Animación Bíblica de la Pastoral, el camino de la Lectio Divina, se muestra como lugar privilegiado para que la Palabra sea hecha vida en los discípulos”.
Mons. Romero, efectuó su intervención durante la Quinta Congregación General en el marco del Sínodo de Obispos que, sobre el tema “La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”, se está desarrollando en Roma, del 5 al 26 de octubre.
“Dios sale a nuestro encuentro en su Palabra, como Jesús que va a casa de Marta y María. En la Biblia la Iglesia no sólo lee la Palabra de Dios, sino que Dios sale a su encuentro como el Dios de la Palabra”, comenzó manifestando el Obispo.
Señaló, asimismo, que la “actitud ante Dios que habla es la escucha”. “La Iglesia es discípula que escucha a los pies del Maestro y debe ser maestra de la escucha”, explicó.
Mons. Romero participa en la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de Obispos en representación de la Conferencia Episcopal del Uruguay, tras haber sido elegido para dicho fin por los restantes integrantes del episcopado. Participa, asimismo, por Uruguay, en carácter de auditor, el Pbro. Daniel Kerber, Profesor de Teología Bíblica en la Facultad Teológica de Uruguay; Director del Instituto Pastoral de Catequesis de la Arquidiócesis de Montevideo; Párroco de S. Alejandro y de S. Pedro Claver
Según lo consignado por Radio Vaticana (RV), un total de 253 Padres sinodales, 41 expertos, 37 auditores y delegados de 10 Iglesias y comunidades eclesiales, participan en el Sínodo sobre La Palabra.
[00094-04.04] [IN074] [Texto original: español] |
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Pbro. Daniel Kerber en el Sínodo sobre la Palabra
“HABLAR DE LA PALABRA DE DIOS ES DEJARNOS
El Pbro. Kerber recordó que “la Iglesia existe para evangelizar porque ella misma escucha cada día el Evangelio que el Señor le anuncia”, a la vez que planteó la cuestión de “¿cómo la Iglesia se transforma cada vez más en testigo de la escucha, para ser maestra de la escucha? “
En virtud de la existencia de muchos instrumentos destinados a la formación en la Palabra, el presbítero expuso una pregunta muy concreta ante la Asamblea: “¿cómo nos enriquecemos recíprocamente con estas iniciativas que el mismo Espíritu va suscitando en la Iglesia?”.
El Pbro. Kerber se encuentra participando en el Sínodo de Obispos en carácter de auditor. Es profesor de Teología Bíblica en la Facultad Teológica de Uruguay; Director del Instituto Pastoral de Catequesis de la Arquidiócesis de Montevideo y Párroco de S. Alejandro y de S. Pedro Claver También participa por Uruguay, el Obispo de Canelones, Mons. Orlando Romero, elegido por el episcopado para representarlo en esta XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de Obispos
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EL NUNCIO APOSTÓLICO PRESENTO CARTAS CREDENCIALES AL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Las referidas credenciales fueron presentadas en la Residencia Presidencial de la Avda. Suárez. Mons. Pecorari asumió, al mismo tiempo, sus funciones como Decano del Cuerpo Diplomático de nuestro país.
A las 11:20 hs, rindió homenaje al Prócer de la Patria José Artigas, presentando una ofrenda floral a los pies del Monumento ubicado en la Plaza Independencia.
CURRICULUM VITAE
Monseñor Pecorari nació en Mantova (Italia) el 19 de mayo de 1946. Cursó estudios de Humanidades, Filosofía y Teología en el Seminario Episcopal de Mantova.
En 1970 fue ordenado sacerdote. Cursó varios estudios: en catequesis y pastoral. Posteriormente, en la Universidad Dominicana de Bologna, se licenció en Teología.
Más tarde obtuvo el Doctorado en Teología Moral. En la Pontificia Universidad Angelicum de Roma obtuvo el Doctorado en Derecho Canónico. A partir de 1977 ingresó a la Academia Eclesiástica de Roma donde se preparó para el Servicio Diplomático de la Santa Sede. En 1980 fue Agregado a la Nunciatura Apostólica en Liberia, Sierra Leona, Guinea-Cronacry y Gambia. Luego prestó servicios en la mima Secretaría de Estado en el Vaticano. Posteriormente fue enviado en grado de Consejero, a las Nunciaturas de España y Andorra (1995-1999) Irlanda (1999-2001); Eslovenia y en Macedonia.
El Papa Juan Pablo II lo nombró Nuncio en Rwanda y Arzobispo titular de Populonia. Recibió la Ordenación Episcopal en Mantova por parte del Cardenal Angelo Sodano El 24 de mayo del presente año, al Papa Benedicto XVI lo nombró Nuncio en la República Oriental del Uruguay a la que llegó el pasado 4 de agosto. Monseñor Pecorari además de su lengua de origen -italiano- conoce el español, inglés y francés
En www.iglesiacatolica.org.uy está disponible una galería de imágenes con las fotografías registradas por el P. Néstor Falco y las publicadas en la página web de la Presidencia de la República. Crónica elaborada en base a información proporcionada por el Vicario de las Comunicaciones de la Arquidiócesis de Montevideo, Pbro. Néstor Falco. Presentación de Cartas Credenciales (fuente: http://www.presidencia.gub.uy )
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Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2008
Ciudad del Vaticano 4 de Abril 2008
Hermanos y Hermanas,
A tiempo de enviarle un saludo en Cristo resucitado, adjuntamos el material de apoyo y subsidios pastorales que ayudarán a celebrar la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales este próximo 24 de mayo, Fiesta de la Ascensión de Nuestro Señor.
Este material también está disponible en nuestro sitio institucional www.pccs.it donde encontrarán los subsidios en distintos idiomas.
En Cristo lo afirmo:
Dn. Ariel Beramendi OFICIAL DEL PCCS
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales Via de Conciliazione N. 5 00120 - Ciudad de Vaticano Teléfono (39) 06 69891 800 Fax: (39) 06 69891 840 |
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Discurso
al recibir las cartas credenciales del nuevo embajador
CIUDAD
DEL VATICANO, viernes, 30 junio 2006 (ZENIT.org).- Publicamos el
discurso que dirigió Benedicto XVI este viernes al nuevo embajador de
Uruguay ante la Santa Sede, Mario Juan Bosco
Cayota Zappettino,
en la ceremonia de entrega de las cartas credenciales. |
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Señor Embajador:
1.
Me es grato darle cordialmente la bienvenida a este acto en que me hace
entrega de las Cartas Credenciales de Embajador extraordinario y
plenipotenciario de la República Oriental del Uruguay ante la Santa
Sede. Le agradezco las amables palabras que me ha dirigido, así como el
atento saludo del Señor Presidente de la República, doctor Tabaré
Vázquez Rosas, del que se ha hecho portador. Le ruego que le transmita
mis mejores deseos de bienestar personal y familiar, así como mis
mejores votos de prosperidad y convivencia pacífica y solidaria para
esa noble Nación.
2.
En su trayectoria histórica, Uruguay ha ido asumiendo los ideales
cristianos de justicia y de paz. En su seno conviven pacíficamente y
con mutuo respeto diversas concepciones del hombre y su destino, sin que
ello menoscabe el aprecio sincero y real por la dimensión religiosa y,
en particular, por la misión de la Iglesia. Una muestra del afecto de
tantos uruguayos por la Sede Apostólica es, como ha dicho Vuestra
Excelencia, el imperecedero recuerdo de las dos visitas a su País de mi
venerado predecesor, Juan Pablo II, que ha quedado plasmado en un
monumento en el lugar donde celebró su primera Misa en Montevideo.
Desde
esta perspectiva, es de esperar que la visión cristiana del hombre,
creado a imagen y semejanza de Dios, y llamado a un destino
sobrenatural, se pueda manifestar abiertamente en la educación de las
nuevas generaciones. En efecto, la tarea educativa no ha de limitarse a
lo meramente técnico y profesional, sino que ha de comprender todos los
aspectos de la persona, de su faceta social y de su anhelo de
trascendencia, que se manifiesta en una de sus más nobles dimensiones,
como es el amor.
3.
Los valores más altos, arraigados en el corazón de las personas y en
el tejido social, son como el alma de los pueblos, que los hace fuertes
en la adversidad, generosos en la colaboración leal e ilusionados en la
construcción de un futuro mejor y lleno de vida, en la que todos sin
excepción tengan la oportunidad de desarrollar la plena dignidad del
ser humano. Por eso se ven con preocupación algunas
tendencias que tratan de limitar el valor inviolable de la vida humana
misma, desde su concepción hasta su ocaso natural, o de disociarla de
su ambiente natural, como es el amor humano en el matrimonio y la
familia. La Iglesia promueve ciertamente una "cultura de la
vida", generosa y creadora de esperanza, y no sólo por motivos
estrictamente confesionales. Como bien sabe, Señor Embajador, hay
muchas personas eminentes, también en su País, que comparten
preocupaciones similares por motivos éticos y racionales.
Con
ello se relaciona, por su propia naturaleza, la cuestión de la familia,
estructura esencial de la sociedad, y de la unión en matrimonio de un
hombre y una mujer, según el designio impreso por el Creador en la
naturaleza humana. No faltan quienes desde algunos medios de comunicación
social denigran o ridiculizan el alto valor del matrimonio y la familia,
favoreciendo así el egoísmo y la desorientación, en vez de la
generosidad y el sacrificio necesarios para mantener vigorosa esta auténtica
"célula primaria" de la comunidad humana. Fomentar la
familia, ayudarla a cumplir sus cometidos indispensables, es ganar también
cohesión social y, sobre todo, respetar sus propios derechos, que no
pueden ser disipados ante otras formas de unión que pretendieran
usurparlos.
4.
Hoy día, el vasto problema de la pobreza y la marginación es un desafío
apremiante para los gobernantes y responsables de las instituciones públicas.
Por otro lado, el llamado proceso de globalización ha creado nuevas
posibilidades y también nuevos riesgos, que es necesario afrontar en el
concierto más amplio de las Naciones. Es una oportunidad para ir
tejiendo como una red de comprensión y solidaridad entre los pueblos,
sin reducir todo a intercambios meramente mercantiles o pragmáticos, y
en la que tengan cabida también los problemas humanos de cada lugar y,
en particular, de los emigrantes forzados a dejar su tierra en busca de
mejores condiciones de vida, lo que a veces comporta graves secuelas en
el ámbito personal, familiar y social.
La
Iglesia, al considerar el ejercicio de la caridad como una dimensión
esencial de su ser y su misión, desarrolla de manera abnegada una
valiosa atención a los necesitados de cualquier condición o
proveniencia, y colabora en esta tarea con las diversas entidades e
instituciones públicas con el fin de que a nadie en busca de apoyo le
falte una mano amiga que le ayude a superar su dificultad. Para ello
ofrece sus recursos personales y materiales, pero sobre todo la cercanía
humana que trata de socorrer la pobreza más triste, la soledad y el
abandono, sabiendo que «el amor, en su pureza y gratuidad, es el mejor
testimonio del Dios en que creemos y que nos impulsa a amar» (Encíclica
Deus caritas est,
31, c).
5.
Señor Embajador, antes de concluir este encuentro deseo expresarle mis
mejores deseos para que la misión que comienza sea fecunda y contribuya
a estrechar las relaciones diplomáticas de su País con la Santa Sede,
haciéndolas al mismo tiempo fluidas y cordiales.
Le ruego nuevamente que se haga intérprete de mis sentimientos y
esperanzas ante el Excelentísimo Señor Presidente de la República y
demás Autoridades de su País, a la vez que invoco la maternal protección
de la Virgen de los Treinta y Tres sobre Vuestra Excelencia, su
distinguida familia, sus colaboradores y los queridos hijos e hijas
uruguayos. |
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Mario Cayota es el nuevo Embajador de la República ante el Vaticano |
SOLICITUD
DE ACUERDO DEL PODER EJECUTIVO PARA ACREDITAR EN CALIDAD DE EMBAJADOR
EXTRAORDINARIO Y PLENIPOTENCIARIO DE LA REPUBLICA ANTE EL ESTADO
VATICANO AL SEÑOR MARIO CAYOTA
SEÑOR PRESIDENTE.- El Senado pasa a considerar el asunto que figura en tercer término del Orden del Día: "Informe de la Comisión de Asuntos Internacionales relacionado con la solicitud de acuerdo del Poder Ejecutivo para acreditar en calidad de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República ante el Estado Vaticano al señor Mario Cayota. (Carp. Nº 465/06 - Rep. Nº 205/06)" (Antecedentes:) "Carp. Nº 465/06 Rep. Nº 205/06 Ministerio de Relaciones Exteriores Montevideo, 10 de marzo de 2006. Señor Presidente de la Cámara de Senadores Presente. Señor Presidente: El Poder Ejecutivo tiene el honor de dirigirse a ese Cuerpo, con el fin de solicitar su conformidad, de acuerdo con lo dispuesto por el numeral 12 del artículo 168 de la Constitución de la República para acreditar en calidad de Embajador de la República al señor Mario Cayota. La capacidad y eficiencia que el señor Mario Cayota ha puesto de manifiesto en las actividades desarrolladas a lo largo de su carrera profesional, según se manifiesta en el currículo vitae que se adjunta, constituye a juicio del Poder Ejecutivo, un factor evidente de idoneidad para las responsabilidades que el Gobierno de la República se propone asignarle como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República ante el Estado Vaticano. El Poder Ejecutivo confía en que ese Cuerpo habrá de manifestar su conformidad con el propósito antes expuesto, accediendo a la solicitud que se le formula por el presente Mensaje. El Poder Ejecutivo saluda a la Cámara de Senadores con su más alta consideración. Rodolfo Nin Novoa, Vicepresidente de la República en ejercicio de la Presidencia; Reinaldo Gargano, Jorge Brovetto. ........................................................... MARIO JUAN BOSCO CAYOTA ZAPPETTINI Nació el 18 de agosto de 1936 en Montevideo - Uruguay, hijo de Aida y Eduardo Cayota -Comendador de la Orden de San Gregorio Magno-. Es casado con Maria Cristina Dufour Mirassou y padre de cinco hijos. Doctorado en Filosofía por la Universidad de La Plata (Argentina), posteriormente se orientó hacia los estudios históricos y la docencia. Fue profesor de filosofía e historia en Enseñanza Secundaria y dictó numerosos seminarios a nivel universitario. También en la Universidad de Petrópolis (Brasil), la Católica de Santiago de Chile y Trento (Italia). Desde hace treinta años se desempeña como profesor en la actual Facultad de Teología Mons. Mariano Soler. Ha participado con múltiples ponencias en numerosos congresos y seminarios tanto en el Uruguay como en el exterior. Asimismo ha escrito variados artículos para diarios y revistas del país y el exterior. Es autor de varios libros "Cristianos y Cambio Social", ha merecido sendos primeros premios: Intendencia Municipal de Montevideo, -año 1989-; Ministerio de Educación y Cultura, -año 1990-; "Siembra entre Brumas. Utopía Franciscana y Humanismo Renacentista: una alternativa a la Conquista", -522 páginas-, se ha traducido al portugués e italiano; "Optar por los pobres, aunque nos marquen con el hierro", al alemán; así también una monografía sobre el prócer José Artigas y su ideario. Asimismo ha escrito en colaboración con la Universidad Católica "Historia de la Evangelización de la Banda Oriental (1516-1830)"; como así un estudio sobre la personalidad y obra del primer Arzobispo de Montevideo,Mons. Mariano Soler. Ha sido Presidente del Partido Demócrata Cristiano por varios años, -Partido integrante del Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría-, y actualmente se desempeña en el cargo de Vicepresidente. En el período 2000-2005, fue electo Edil de la Junta Departamental de Montevideo, y asimismo Presidente de este Cuerpo, por unánime elección de todos los partidos integrantes de dicha Corporación Municipal. En el ámbito eclesial, es terciario franciscano y ha sido Ministro de la Orden Franciscana Seglar. Tiene numerosos estudios publicados en torno a los movimientos pauperísticos medievales y también sobre la Espiritualidad Franciscana. Es director del Centro Franciscano de Documentación Histórica - CE.FRA.DO.HIS.-, de alcance latinoamericano. Asimismo de desempeñó como responsable de Pastor de Zona I y recientemente ha integrado el Sínodo Arquidiocesano como representante de los movimientos laicales. Ha dictado y dicta numerosas conferencias, cursos y talleres de formación en el ámbito de la iglesia uruguaya, incluso a solicitud de los Señores Obispos. También el año 1991, al celebrarse el centenario de la Encíclica "Rerum Novarum", participó con una ponencia en el Congreso que se celebrara en Roma, teniendo oportunidad de departir con S.S. Juan Pablo II. |
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