Encuentro
de delegados de las comisiones de Comunicación de las conferencias
episcopales del Cono Sur de América Buenos Aires, 7 al 9 de setiembre de 2010
DECLARACIÓN DE
BUENOS AIRES
Somos comunicadores al servicio de
la Comunión y de la Vida de nuestros pueblos
Los responsables de comunicación de
las Conferencias Episcopales del Cono Sur de América
Latina, nos hemos reunido en Buenos Aires, Argentina,
durante los días 7, 8 y 9 de septiembre del 2010, con el
propósito de analizar, evaluar y hacer propuestas de
comunicación en orden a la construcción de la América
que queremos. Presentamos las siguientes reflexiones:
1.Somos comunicadores al servicio de nuestro
pueblo:
La razón de ser de la Iglesia es la
comunicación del Reino de Dios. Como miembros de esta
Iglesia, asumimos nuestra vocación de comunicadores,
portadores de la Buena Noticia y no profetas de
desventuras. Nuestra tarea está al servicio de la
promoción humana y de la liberación integral, dando a
conocer a Jesucristo con las palabras y con las obras.
Somos conscientes de la importancia que tiene la
comunicación en el quehacer de la comunidad humana, de
sus potencialidades y de sus limitaciones.
Afirmamos que la clave está en los
procesos de comunicación y no en los medios. De cómo se
entienda y se viva la comunicación, nacerá la
reconciliación y de la reconciliación nacerá la comunión
y la comunión posibilitará el logro de mejores
condiciones de vida para nuestros pueblos y, por
consiguiente, se podrá aspirar a una sociedad que acceda
a una paz verdadera y estable.
Lo que va a generar cambios de
comportamientos, de vivencia del evangelio, de la vida
de las comunidades son los procesos de comunicación
porque ellos son la raíz y la fuente de todo perdón y de
una vivencia evangélica que construye verdaderas
comunidades, a ejemplo de los primeros cristianos. “Vean
cómo se aman”: he aquí la fuerza del testimonio de un
amor comunicativo.
2.La Formación permanente e integral:
Encontramos en América Latina nuevos
desafíos que exigen de los comunicadores una formación
permanente e integral para dialogar con la sociedad
acerca de las transformaciones que nos plantea el
surgimiento de una nueva cultura.
Nos comprometemos a promover una
educación para la comunicación de los valores a fin de
generar una cultura de la escucha, del respeto y de
relaciones más humanas que favorezcan la comunión.
Queremos darle a la comunicación la
centralidad que le corresponde en el ser y en el
quehacer de la Iglesia, superando cualquier visión
instrumental.
3.Estructuras que facilitan la comunicación:
La propuesta del Evangelio de
Jesucristo es vital para afrontar los múltiples
desajustes culturales y sociales de nuestros pueblos.
Esta es la razón de ser de la Misión Continental
Permanente como compromiso asumido por los Obispos en
América Latina y el Caribe. El cambio de estructuras y
la conversión pastoral que pide Aparecida interpelan
también y fundamentalmente a la manera de pensar y
realizar la comunicación en la Iglesia y desde la
Iglesia.
Nos permitimos afirmar la necesidad
de crear nuevas estructuras, fundamentadas en la defensa
de los derechos humanos, que privilegien el encuentro
con las personas, especialmente con los pobres y los
excluidos.
Nuestra tarea de comunicadores tendrá
eficacia desde el testimonio de la alegría desbordante
del encuentro con Jesucristo, que nos convierte en
discípulos misioneros en diálogo con las comunidades
para comunicar el Reino de Dios que trae transformación
y vida en abundancia para todos.
La comunicación compromete a la
Iglesia en su totalidad. Ella comunica con sus gestos y
actitudes, más que por sus discursos, el perdón, la
justicia, la esperanza y la paz.
Invocamos la intercesión de Nuestra
Señora de Luján, Patrona de Argentina, para que el Señor
bendiga a nuestros pueblos y a toda América Latina.
Buenos Aires, 9 de septiembre de 2010
Mons. Héctor Gutiérrez Pabón
Presidente del Departamento de Comunicación – CELAM,
Mons. Agustín Radrizzani (Argentina)
Dom Vilson Dias de Oliveira (Brasil)
Mons. Juan Ignacio González (Chile)
Mons. Heriberto Bodeant (Uruguay),
el Secretario Ejecutivo del Departamento de Comunicación
del CELAM, Pbro. Carlos Arturo Quintero, y los Delegados
de Comunicación de las Conferencias Episcopales: Adriana
Porteiro (Uruguay), Mariano Mercado y Roque Acosta
(Paraguay), Jaime Coiro (Chile), Élide Fogolari (Brasil)
y Pbro. Jorge Oesterheld, Susana Nuin, Daniel Cabaña y
Roxana Alfieri (Argentina)
Comunicadores del Cono Sur, atentos a los signos de la vida.
Comunicado 1
Por Jaime
Coiro y Mariano Mercado
En
un ambiente fraterno y en un clima de oración, comunión y
entusiasmo se inició este martes 7 de septiembre, en Buenos
Aires, el Encuentro de delegados de las comisiones de
Comunicación de las conferencias episcopales del Cono Sur de
América.
Buenos Aires, 7 de septiembre de
2010. A la
cita, que se desarrolla en la sede de las Obras Misionales
Pontificias de la capital argentina, concurren los obispos
presidentes y los ejecutivos de los departamentos de Comunicación de
las conferencias episcopales de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y
Uruguay, además de las autoridades del Departamento de Comunicación
del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño CELAM.
Tras el saludo y bienvenida de
Mons. Héctor Gutiérrez Pabón, obispo de Engativá, Colombia, y
Presidente del Departamento de Comunicación del CELAM; el secretario
ejecutivo de dicho Departamento, Pbro. Carlos Arturo Quintero
destacó la importancia que el CELAM asigna al trabajo en comunión de
las instancias regionales, convocadas por Cristo comunicador y con
el gran desafío de animar desde las comunicaciones la Misión
Continental.
El primer día de reflexión se
centro en los “signos de la vida en la sociedad”. La iluminación
inicial del encuentro estuvo a cargo de Mons. Agustín Radrizzani,
responsable de la Pastoral de Comunicación en Argentina, quien
presentó la mirada acerca de las Comunicaciones y la Comunión que
ofrece transversalmente el Documento de Aparecida.
“En la comunicación es más
importante tender puentes que tener un medio”, sostuvo Mons.
Radrizzani, al recalcar que el impulso de comunicar brota desde el
encuentro personal con Jesucristo, del testimonio que de dicho
encuentro se origina y del proceso de conversión al que somos
invitados sus discípulos misioneros.
Posteriormente, el P. Juan
Carlos Scannone SJ expuso acerca de los “signos de la vida en
América Latina”. En un análisis de los procesos de globalización y
de sus crecientes desafíos, desde la enseñanza social de la Iglesia.
El P. Scannone describió los signos de vida y esperanza que surgen
en este escenario, a nivel mundial y de modo detallado en América
Latina. Tras un coloquio con el P. Scannone en torno al diagnóstico
que ofreció de la realidad socio cultural en el continente, se
realizó un trabajo en común para compartir los signos de vida que
los asistentes perciben en sus respectivos países.
La primera jornada de trabajo
concluyó con una reflexión en torno a las exposiciones del día, sus
desafíos e implicancias para el quehacer de la Iglesia en materia de
comunicaciones en la región Cono Sur de nuestro continente. Las
tareas y propósitos que este diálogo ha suscitado se han hecho
ofrenda en la Eucaristía vespertina.
Como es habitual en este tipo de
encuentros, brota espontánea la alegría del encuentro y la gratitud
a Dios por la posibilidad de compartir la vida, la amistad y el
caminar de cada participante, desde su historia de vida personal y
familiar, desde los particulares servicios que les ha confiado la
Iglesia y desde los distintos contextos sociales, culturales y
eclesiales en que se desenvuelven.
Para los próximos días, los responsables de las
comisiones de Comunicación de las conferencias episcopales del Cono
Sur reflexionarán sobre los signos de vida en la Iglesia y en la
comunicación, y sobre los signos de la Comunicación en la Misión. El
encuentro culmina el jueves por la tarde.