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Comunicado de la Conferencia Episcopal Uruguaya
1. Los Obispos del Uruguay seguimos con honda
preocupación la situación que se ha creado con motivo de la
reglamentación, por vía de Decreto del 30 de setiembre pasado, de la
Ley de Salud Sexual y Reproductiva, cuya instrumentación contempla
algunas prácticas que facilitan el aborto.
2. De esta manera se pone en una situación difícil a las numerosas
policlínicas parroquiales y a otras instituciones de la salud
vinculadas a la Iglesia Católica que preconizan la defensa de la
vida desde la concepción y que con esta ley se ven obligadas a
contradecir sus principios e identidad.
3. Son conocidas las continuas declaraciones de la Conferencia
Episcopal reafirmando el hecho, científicamente demostrado, de que
la vida humana comienza en el momento de la concepción y desde ese
inicio hasta su término natural, debe ser siempre respetada.
4. Asimismo reafirmamos la libertad de poder actuar, personal e
institucionalmente, de acuerdo con las propias convicciones de
conciencia.
5. Por otra parte, lamentamos la situación suscitada en el seno de
la mutualista Círculo Católico de Obreros, una institución fundada
hace 125 años por insignes católicos. Expresamos nuestro apoyo al
Sr. Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno, presidente
honorario del Círculo Católico. Exhortamos a todos los miembros del
Círculo a buscar los caminos que salvaguarden la identidad católica
de la institución.
6. Pedimos la intercesión de la Patrona de nuestra Patria, la Virgen
de los Treinta y Tres, cuya imagen nos acompaña en esta fiesta del
cincuentenario de la Diócesis de Tacuarembó, para que el pueblo
uruguayo fundamente siempre sus definiciones legales y su
convivencia en los principios de un humanismo que defienda, como
valor irrenunciable, la sacralidad de la vida humana desde su
concepción hasta la muerte.
Tacuarembó, 24 de octubre de 2010 |