MONS. SACRRONE CELEBRO SUS BODAS DE PLATA EPISCOPALES

El Obispo de Florida, Mons. Raúl Scarrone celebró ayer 25 años de ordenación episcopal con una Misa en Acción de Gracias concelebrada por el Nuncio Apostólico y los obispos, y acompañado por su presbiterio, familiares, amigos y las comunidades que pastorea.

Al finalizar la Celebración Eucarística, Mons. Scarrone se dirigió a los presentes y expresó su agradecimiento por el apoyo y afecto recibido “que me ha permitido con mucho gozo interior responder al llamado de Dios en la vida y en las misiones que la Iglesia me encomendó he procurado estar ahí, como se dice, siempre al pie del cañón, siempre disponible”.

Rogó a la Virgen María que le “conceda de su Hijo Jesús la gracia de caminar siempre en la esperanza, con la radiante convicción de que todas las cosas sirven al bien de los que aman a Dios y que incluso las tinieblas de la noche pueden proclamar la aurora de un gran día”.
 

En virtud de que se cumple el tiempo de finalización de su servicio pastoral como Obispo Mons. Scarrone manifestó su deseo de “Que María me haga comprender lo que ella misma vivió, que cada uno tiene un lugar señalado en el espacio y en el tiempo y que ese espacio y tiempo hay que llenarlo, ocuparlo hasta que llegue el momento en que hay que salir de ese escenario que fue nuestra vida y la razón de la vida sin destruir la vida que todavía palpita en nosotros, sin quemar las energías con el ácido de la decepción, sin desposarnos con la amargura de la soledad con subleva, porque la felicidad viene de la certeza de haber cumplido la misión, conscientes de que Dios es el que da el incremento, el impulso. Dios es el que da la supervivencia a la obra que se hizo por Él, y es Él quien lleva con mano firme, en medio de realizaciones y fracasos, el timón de nuestra vida y de la historia”..

Compartimos la crónica publicada hoy por El Heraldo y lel texto completo de las palabras pronunciadas por Mons. Raúl Scarrone

Agradecemos este material informativo enviado por el Párroco de la Catedral de Florida, P. César Buitrago.



SCARRONE CELEBRÓ 25 AÑOS DE SU ORDENACIÓN EPISCOPAL

CON LA CERTEZA DE LA MISIÓN CUMPLIDA

El obispo Mons. Raúl Scarrone celebró ayer sus 25 años de ordenación episcopal con una Misa en acción de gracias, en el marco de una Catedral Basílica colmada de fieles y no faltando los momentos de agradecimiento y emoción.

Scarrone ingresó por las puertas del santuario escoltado por sacerdotes, obispos y el nuncio apostólico Janusz Bolonek, que llegaron desde distintas diócesis del país para compartir la celebración. También estuvieron presentes sus familiares y amigos.

Al inicio de la Misa el nuncio apostólico leyó una carta enviada al obispo Scarrone por el Papa Benedicto XVI, en la que agradecía su trabajo en la Iglesia Católica y recordaba parte de su vida, desde su ordenación como sacerdote así como su actuación en la Conferencia Episcopal como presidente y actual vicepresidente. El Papa le obsequió una casulla que el obispo vistió en la propia misa.

Posteriormente la homilía fue dada por el obispo de Mercedes, Carlos Collazzi, quien mencionó que había conocido a Raúl mientras estudiaba en Roma y había sido para él un guía y consejero para su discernimiento vocacional. “Quince días después vino su nombramiento de obispo y me envió una invitación para la ceremonia”, recordó Collazzi ante un atento público que colmó la Catedral, con personas de pie.

Más tarde, durante la celebración eucarística se brindaron las ofrendas que recordaron los regalos de los Papas.

En primer lugar se ofrecieron el cáliz y la patena entregados por el Papa Juan Pablo II durante su visita a Florida, así como el cáliz y la patena obsequiados por Benedicto XVI cuando Scarrone celebró sus Bodas de Oro Sacerdotales. También se ofreció en el altar el rosario que Juan Pablo II entregó a la Virgen de los Treinta y Tres, en una ceremonia cargada de simbolismos.

Tras la Eucaristía, el Coro de la Catedral interpretó “Amigos para siempre” como un regalo para el obispo, la que emocionó a muchos de los fieles presentes y fue premiado con los aplausos de todos.

Luego la hermana de Raúl Scarrone leyó un breve agradecimiento a sus padres por sembrar la semilla de la cristiandad, a las comunidades católicas por recibir a su hermana y al propio obispo por el camino de la fe recorrido.

Finalmente se descubrió una escultura de Juan Pablo II, regalada a la Catedral por la Fundación Polaca Juan kobylansky en recordatorio de la visita del Papa a Florida, el 9 de mayo de 1988.

El cierre de la Misa estuvo a cargo de Monseñor Scarrone, quien dedicó unas breves palabras que leyó a los presentes, no sin antes mencionar que estaba “abrumado por los elogios” y que “rezaba que todo lo que habían dicho sea cierto”. Además de los agradecimientos manifestó su postura de estar siempre “al pie del cañón” y su llegada sin prestigio y “con su pobre persona para un servicio”.

Volvió a recordar que en su pasaje por la Diócesis hay que recordar “no lo que se hizo sino lo que queda por hacer”, repitiendo la actitud de Juan Pablo II respecto de que “en dos mil años estamos al inicio de la evangelización”.

Scarrone también se refirió a su próxima despedida y dijo que “cada uno tiene un lugar en el espacio y en el tiempo, hay que ocuparlo hasta que sea el momento de salir de ese escenario que fue la razón de nuestra vida, salir sin amargura y con la felicidad y la certeza de haber cumplido con una misión”. Luego de la Misa los presentes compartieron un brindis en el salón diocesano.

(Diario el Heraldo)

 

 

PALABRAS DE MONSEÑOR RAÚL SCARRONE AL FINAL DE LA MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS EN SUS BODAS DE PLATA EPISCOPALES

 

Les digo como decía el Cardenal Pironio cuando lo elogiaban por algo: “Recen a Dios para que lo que ustedes dicen sea cierto”. Sencillamente: ¡¡Gracias!! No saben cuánta alegría siento al haber compartido con ustedes esta Eucaristía de acción de gracias, en la que antes que nada he recordado con gratitud el pasado, aquel 12 de diciembre que en la Catedral de Montevideo fui ordenado Obispo de manos del recordado Mons. Carlos Parteli y los demás obispos uruguayos, sólo queda entre nosotros como testimonio viviente, el querido Mons. Roberto Cáceres quien me presentó cuando ingresé al Seminario y luego fue uno de los obispos que me ordenaron. Estos 25 años de ministerio episcopal sin duda me dan pie para echar una mirada hacia atrás cargada de afecto y agradecimiento por todo lo vivido y por todo lo que le debo a Dios, a la Iglesia, a mi querida familia y a todos ustedes aquí presentes y a otras muchas personas por su comprensión, apoyo y afecto que me ha permitido con mucho gozo interior responder al llamado de Dios en la vida y en las misiones que la Iglesia me encomendó he procurado estar ahí, como se dice, siempre al pie del cañón, siempre disponible.

Como ya nos lo recuerda el apóstol San Pablo, “cuando vine a ustedes no vine cargado de prestigio de la palabra o la sabiduría a anunciaros el misterio de Jesucristo, sino que vine con mi pobre persona para servirlos en la verdad y en la caridad”.

En segundo lugar, considero que a esta altura no es bueno recontar lo que hicimos por gracia de Dios sino pensar en lo mucho que queda por hacer. Ya lo recordaba el venerable Juan Pablo II: “Después de 2000 años estamos aún en los inicios de la evangelización”.

En esta Iglesia, Pueblo de Dios, cada uno tiene una misión que cumplir. Pues todos servimos a la misma causa. Quiera Dios que un día podamos exclamar: “He combatido el buen combate, he guardado la fe”.

Por último, pidan a Dios que me dé la fuerza para abrirme con confianza al futuro que me espera.

Pues como decía Teillard de Chardin: “El mayor castigo impuesto al hombre es el de hacer que se encierre en sí mismo. Pues se llega a este punto cuando al perder un oficio una función o un puesto de mando, uno se niega a volver a comenzar y en vez de ver el mundo herido a nuestro alrededor, esperando de mi curación, nos volvemos hacia nuestras heridas interiores, esperando que el mundo se incline sobre ellas y llore mi desgracia”.

Que María, la queridísima Virgen de los Treinta y Tres, me conceda de su Hijo Jesús la gracia de caminar siempre en la esperanza, con la radiante convicción de que todas las cosas sirven al bien de los que aman a Dios y que incluso las tinieblas de la noche pueden proclamar la aurora de un gran día.

Que María me haga comprender lo que ella misma vivió, que cada uno tiene un lugar señalado en el espacio y en el tiempo y que ese espacio y tiempo hay que llenarlo, ocuparlo hasta que llegue el momento en que hay que salir de ese escenario que fue nuestra vida y la razón de la vida sin destruir la vida que todavía palpita en nosotros, sin quemar las energías con el ácido de la decepción, sin desposarnos con la amargura de la soledad con subleva, porque la felicidad viene de la certeza de haber cumplido la misión, conscientes de que Dios es el que da el incremento, el impulso. Dios es el que da la supervivencia a la obra que se hizo por Él, y es Él quien lleva con mano firme, en medio de realizaciones y fracasos, el timón de nuestra vida y de la historia.

Que Juan Bautista me enseñe en este tiempo de adviento con su ejemplo. Cuando el estaba en el apogeo de su vida y auge del trabajo, cuando conocía muy bien su función y los secretos de su misión, cuando conocía su público que lo aceptaba muy bien y cuando su autoridad llegaba incluso a las puertas del palacio del rey. Justamente en esa hora, Cristo aparece y comprende que es el esperado, el prometido, el Hijo amado del Padre. Entonces comprendió que llegó la hora de abandonar el camino que había llenado con peregrinos de toda Palestina. Es el momento de retirarse convencido que la Iglesia es de Dios y está en sus divinas manos, que son las mejores. +

A Él con corazón agradecido sea la gloria por siempre jamás y a todos ustedes mil gracias. Amén.

 

 

 

 

BODAS DE ORO DE LA ORDENACIÓN SACERDOTAL 
DEL OBISPO DE FLORIDA

 MONS. RAÚL SCARRONE

24 DE SETIEMBRE DEL 2005

Una reseña Biográfica de Mons. Raúl Scarrone - Obispo de Florida

" La piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años,

pero lo importante, no cambia.

Tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

Detrás de cada línea de llegada, hay una partida.

Detrás de cada logro, hay otro desafío."

 

Mientras estés vivo, siéntete vivo, si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.

No vivas de fotos amarillas, sigue aunque todos esperen que abandones.

No dejes que se oxide lo bueno que hay en ti.

Cuando por los años no puedas correr, trota,     cuando no puedas trotar, camina,

cuando no puedas caminar, usa el bastón, pero nunca te detengas."

 

"Durante la vida, sólo realizamos una minúscula parte de esa magnífica

empresa que es la obra de Dios.

Nada de lo que hacemos está acabado, lo que significa que el Reino siempre

está ante nosotros.

Ninguna declaración dice lo que podría decirse.

Ninguna oración puede expresar plenamente la fe.

Ninguna confesión trae la perfección.

 

Ninguna visita pastoral trae la integridad.

Ningún programa realiza la misión de la

Iglesia.

En ningún esquema de metas y objetivos se

incluye todo.

Esto es lo que intentamos hacer.

Plantamos semillas que un día crecerán.

Regamos semillas ya plantadas, sabiendo que

son promesas de futuro."

 

 

"Quien bebiere del agua que yo le daré,nunca jamás volverá a tener sed "

   

Mons. Raúl Scarrone nace en Montevideo el 18 de abril de l931 en su casa paterna del Barrio La Comercial.

 

Es el segundo de siete hermanos que, junto a sus padres Ernesto Scarrone y Lola Carrero conforman su familia.

 

Fueron  puntos cardinales en su camino de la Fe  

  • Iglesia del Buen Pastor

  • Parroquia Inmaculado Corazón de María

  • Parroquia Nuestra Señora del Carmen (Aguada)

  • Colegio  y Liceo Sagrada. Familia y su propia familia

3 de Mayo de  1931

 

La Iglesia del Buen Pastor le abre sus puertas. Es bautizado por el Padre Perfecto Pedraz ingresando a la gran familia cristiana y así a formar parte del Pueblo de Dios .

   

27 de octubre de 1937

 

Parroquia Inmaculado Corazón de María-El grupo de monaguillos y la

Acción Católica, lo cuentan entre sus más fervientes integrantes.

 

Primera Comunión

Basílica Nuestra Sra. del Carmen ( Aguada )

Recibe la Eucaristía de manos de su Párroco el  Padre Eusebio Díaz

 

1937 - 1943

Cursa sus estudios primarios en el  Colegio  y Liceo Sagrada Familia

 

27 de febrero 1944

Recordemos a Mons Oscar A. Romero, cuando dijo … "Plantamos semillas que un día crecerán…" y así sucedió…cotidianamente en su ámbito familiar se plantaron y se regaron semillas que dieron su fruto.

A muy temprana edad, despierta en él, la   vocación sacerdotal e ingresa al

Seminario Interdiocesano.

 

 

 

 

24 de setiembre  1955

Catedral de Montevideo

El Nuncio Apostólico Mons.Alfredo Paccini le impone las manos, ya es…   Sacerdote para Siempre

   

25 de setiembre 1955

Parroquia Inmaculado Corazón de Maria, testigo de tantos y tan importantes

acontecimientos familiares, destinataria de sus primeras inquietudes espirituales está de fiesta, celebra ahí su Primera Misa

 

2 de enero de 1956

Basílica Nuestra Sra.del Carmen ( Aguada)

En este templo un 5 de Enero de l929 sus padres Ernesto y Lola, contrajeron enlace.

En Octubre de l937, Raùl tomó su Primera Comunión, y ahora casi 20 años después lo recibe como sacerdote.

 

En este primer destino, junto a Mons. Luis Baccino y Vicente Petingi, sucesivamente Párrocos de la misma, comienza a ejercer su sacerdocio como Vicario Parroquial de la Aguada.

 

 

1958 -1959

 Cursa estudios de Ciencias Sociales en la Universidad Gregoriana de Roma.

Regresa a Montevideo y es nombrado Asesor Nacional y Arquidiocesano de Jóvenes

 

30 DE MAYO 1965

 

Pautan sus 17 años como Párroco

  

Parroquia Nuestra Señora. de los Dolores (Reducto)

* A la luz del Concilio Vaticano II encara su renovación litúrgica.

* Grupos de Reflexión.

* Campamentos, retiros, jornadas de formación con jóvenes y adolescentes.

 

1977   -  1987

Es nombrado Rector del Seminario Mayor Interdiocesano.

Ejerce su dirección durante 10 años.

En ese período inaugura el nuevo y actual edificio donde se formaron y siguen formando nuevas generaciones de sacerdotes.

 

12 DE DICIEMBRE DEL 1982

 

… el lema que luce en el escudo episcopal,

es  también su meta.

 

Su Santidad el Papa Juan Pablo II le asigna una nueva labor pastoral, lo nombra Obispo Auxiliar de Montevideo.

En concelebración con Mons Roberto Càceres, Mons Josè Gottardi y todos los Obispos del Uruguay es ordenado por el entonces   Arzobispo de Montevideo   Mons. Carlos Parteli.

 

 

15 DE AGOSTO DEL 1987

Transcurren escasos cinco años. La Santa Sede lo convoca nuevamente.

Le aguarda una trascendental y culminante tarea.

Es el máximo de responsabilidad, de compromiso y servicio al Pueblo de Dios

Aquel compromiso asumido en el lejano

 

 

24 de setiembre de 1955

lo lleva hoy a que su Santidad Juan Pablo II lo nombre ahora Obispo de la Diócesis  Florida-Durazno

 

8 DE MAYO DE 1988

FLORIDA

A menos de un año de asumir como Obispo,   su tarea episcopal lo enfrenta a otro desafío. El privilegio y la responsabilidad de recibir en su Diócesis al Vicario de Cristo quien al igual que nuestros libertadores, se postro y rezó ante la misma imagen de Nuestra Patrona Virgen de los Treinta y Tres

 

 "Durante la vida, sólo realizamos una minúscula parte de esa magnífica empresa  que es la obra de Dios" (Mons. Oscar A. Romero)

   

Las comunidades de Durazno y Florida, imbuidas en este mensaje, encararon junto a su Obispo el duro emprendimiento de llevar adelante muy diversas obras:  

 

 

 

  • Apóstoles del Sagrado Corazón

  • Hnas. de San Vicente de Paul

  • Hnas. Carmelitas

  • Misioneras de la Caridad

  • Hijas de la Virgen de los Treinta y Tres

  • Familia de María  * Madre Teresa de Calcuta

  • Hnas. Peregrinas Eucarísticas

  • Padres Carmelitas

  • Sacerdotes y seminaristas de Colombia

  • Secretario Nacional de Vocaciones   de la Conferencia Episcopal

  • Asesor del Serra Club

  • Asesor del Consejo Superior de los  Círculos Católicos de Obreros

  • Presidente por dos períodos de la Conf. Episcopal, como tal, la representó en el Sínodo de Obispos de 1990

  • IVa. Conf del Episcopado Latinoamericano en Rpca. de  Santo Domingo

 

Recorrió cada rincón de su Diócesis villas pueblos y ciudades

Bautizó, confirmó y fue testigo de múltiples compromisos matrimoniales.

 

Ejerció su sacerdocio contemporáneamente con

 

- PIO XII

- JUAN XXIII

- JUAN PABLO I

- JUAN PABLO II

- BENEDICTO XVI

 

"Fue promotor de la Fe"

¡Y ESCUCHEMOS A NUESTRO OBISPO!

   

"En estos 50 Años de Sacerdocio

sólo puedo decir una palabra.

Gracias al Señor

Gracias a la Iglesia

Gracias a todos los que me han

acompañado en estos largos años,

a quienes me dieron la vida y

me brindaron su afecto,

familiares, amigos y comunidades."

 

Al llegar a la madurez se puede contemplar la vida desde diferente

perspectiva.

Sin lugar a dudas me queda menos por ver que lo que ya he visto.

Tengo la ilusión y la emoción para no mirar solamente hacia atrás al camino

recorrido.

Si lo miro con humildad creo, que por gracia de Dios, no ha sido estéril."

 

"Y pido  que lo que me queda por recorrer tampoco lo sea, pues no me agrada

una vida gris y no estoy dispuesto a vivir una vida mediocre. 

Quiera Dios que en esta etapa pueda gozar con las cosas pequeñas como si

fueran grandes y descubrir la pequeñez que encierran las cosas que no son de

Dios y que consideramos importantes

 

 

+Raúl Scarrone

 

JUNTA DEPARTAMENTAL DE FLORIDA HOMENAJEÓ A MONS. SCARRONE

El viernes 2 de setiembre sesionó la Junta departamental de Florida con un orden del día muy especial: el primer punto fue el homenaje a Mons. Raúl Scarrone con motivo de la celebración de sus Bodas de Oro sacerdotales.

El planteo fue realizado en sesión anterior por el edil nacionalista Carlos Martínes Usoz y generó aceptación en todas las bancadas. 

Hicieron uso de la palabra los ediles Carlos Martínez Usoz, Martín Varela, Carlos Pérez D´Auria y Silvana Goñi por el Partido Nacional, Daniel De León,  Amanda Della Ventura y Maríni Cabrera – Presidenta del cuerpo - por el Frente Amplio y Gustavo Cuello y Oliva por el Partido Colorado.

Los diferentes ediles hicieron un historial de la trayectoria de Mons. Raúl en la Diócesis, no solo en el ámbito religioso, sino también social.  Con palabras elogiosas durante 45 minutos destacaron su presencia en las diferentes instancias de la vida departamental. 

 

Todos coincidieron en reconocer en la persona de Mons Raúl Scarrone, un hombre que ha trabajado incansablemente en la búsqueda de mejores condiciones de vida para todos los floridenses. Realidad que abarca no sólo la liberación del pecado, la observancia de la moral cristiana, sino  también el compromiso concreto en vivir la Doctrina Social de la Iglesia, con todas sus implicaciones .

 

Finalmente el Obispo hizo uso de la palabra expresando su sorpresa al recibir la invitación de la presidencia y agradeciendo el homenaje realizado.

 

 

 Homilía de Mons. Raúl Scarrone en la Misa en Acción de Gracias por sus 50 años como sacerdote

“En este día tan significativo en que Uds. han querido regalarme su presencia y aportar su afecto, descubro en estos signos una vez más la bondad con la que el Señor ha querido acompañarme durante toda mi vida.

Por eso no puedo menos que expresar mi gratitud a Dios con el mejor poema de la Virgen María: el Magnificat. Y radiante como Ella cantar con irresistible alegría: ¨ Mi alma canta: Qué magnífico es Dios!. Ciertamente estoy conmocionado de alegría porque Dios, mi Salvador, ha mirado a este pobre servidor.

Dios se ha fijado en mí, Dios me ha mirado! Porque el Poderoso ha hecho maravillas en mí. El sentido de esta celebración ha sido todo para:

¨ Alabanza  y gloria del Sacerdocio de Jesucristo ¨

El sacerdocio se fundamenta en la iniciativa de Jesús.  San Marcos en su Evangelio dice que Jesús llamó a los que quiso, no a los que lo deseaban. Pues no existe derecho al sacerdocio. Esta misión no se puede elegir como si se tratase de un oficio o una profesión. Sólo se puede ser elegido por Él. Nadie puede reclamar recibirlo. Jesús llama a los que Él quiere. El sacerdocio no figura en la lista de los derechos humanos, sino que se basa en un derecho del Señor sobre aquellos a quienes Él quiere. 

Puedo decirles Él me ha querido para que fuera su sacerdote. Ésta era la voluntad de Dios sobre mi vida y en esta voluntad, que ha sido mi espacio vital estos 50 años, he intentado vivir lo más plenamente posible. Por eso que hoy puedo cantar: Qué magnífico es nuestro Dios!. Nada he hecho para merecer todo esto. Estoy muy feliz al sentirme cada día bendecido por Él y hoy rodeado por el afecto y la amistad que Uds. me han brindado en estos largo años y me brindan en el día de hoy.

Queridos amigos, para mí es motivo de íntima alegría dar gracias a Dios junto con ustedes, de este modo tan solemne por el don maravilloso del sacerdocio.

Hace 50 años, en un día como hoy, por la imposición de las manos del Obispo, el Nuncio Apostólico Mons. Alfredo Paccini  fui ordenado sacerdote en la Catedral de Montevideo, quedando configurado a Cristo, sacerdote y maestro, santificador y pastor de su pueblo. Recuerdo que después de ungir mis manos, como prescribía el rito, me las ataron con unas cintas que decían: ¨ Tu eres sacerdote para siempre ¨. Eran otros tiempos, tenía 24 años y desde entonces mucha agua ha corrido bajo el puente : en lo social y eclesial con un Concilio Vaticano IIº en el medio, el acontecimiento más importante para la Iglesia del siglo20.Recuerdo aquel día como si fuera hoy partiendo de la Catedral con mis padres y hermanos hacia nuestra casa, pero antes deteniéndome en la cárcel para bendecir a aquellos a quienes como seminarista visitaba cada semana para  la catequesis y que por su condición no habían podido acompañarme en tan importante momento.

Los días siguientes comencé a celebrar la Eucaristía, tomé por primera vez en mis manos el cáliz de la salvación, reviviendo el clima impregnado de misterio de la Última Cena, cuando la tarde del Jueves Santo, Jesús toma el pan y después de dar gracias, lo parte y lo da a sus discípulos diciendo:

¨ Este es mi cuerpo que es entregado por ustedes, hagan esto en memoria mía ¨. Después hace lo mismo con el cáliz : ¨ Este es el cáliz de la nueva alianza en mi sangre, derramada por ustedes ¨ . Y desde mis primeras Misas en la Parroquia del Corazón de María y en la Iglesia del Buen Pastor hasta el presente nunca he dejado de celebrar la Eucaristía en estos 50 años, reviviendo la experiencia del Cenáculo. El cáliz de mi primera Misa dice en su pie esta inscripción: ¨ Contigo y por ti presentes perennemente en el Santo Sacrificio ¨ . Tus padres y hermanos. Fue en el hogar donde aprendí a conocer y a amar a Dios.

Luego vinieron estos largos y breves años de ministerio: Parroquia de la Aguada y en la Parroquia del Reducto en Montevideo. Asesor Nacional y Arquidiocesano de los Jóvenes de Acción Católica y Secretario Nacional de Vocaciones, Seminario Mayor Interdiocesano, Asesor del Serra Club y del Consejo Superior de los Círculos Católicos de Obreros. Confesor y Director Espiritual en varios Liceos y Colegios de Montevideo: Sagrada Familia, Stella Maris, La Mennais, Santa María. En 1982 el Papa Juan Pablo IIº me nombró primero Obispo Auxiliar de Montevideo y desde hace 18 años Obispo de esta amada Diócesis de Florida – Durazno.

En todos estos ministerios he sido feliz, si bien las cruces y contrariedades no han faltado como en la vida de todo ser humano.

Por eso que en este día brota de mi corazón un himno ardiente de acción de gracias al Señor pues Él me eligió, tomó con ternura delicada y paternal mi corazón de niño y me dejé cautivar. Escuché su llamada, sin méritos míos, sin saber en la complicación en que me metía y sin pensar ni en los cardos y las espinas del camino, le seguí. Le agradezco que Él fue fiel en estos 50 años en que fui dejando en mi camino pedazos de mi corazón y le pido hoy que me ayude a mantenerme firme en el SI que un día le di.

Sé que Él ha necesitado de mis manos para bendecir, perdonar y consagrar.

Mi corazón para amar a mis hermanos. Me pidió algunas veces mis lágrimas y no me ahorré el llorar en los fracasos. Gasté mi voz predicando su palabra, quise estimular a todos y me consagré de por vida a consolar.

Así Él me pidió que le prestara mis pies y caminé por sus caminos, primero en Montevideo y luego en esta Diócesis de Florida – Durazno donde visité muchas veces cada Parroquia y cada pueblo o localidad de nuestra campaña. Así fui sembrando de Eucaristías el camino, más de 20.000  Misas ofrecidas que han actualizado la eficacia de la redención de Jesús.

Por eso estoy contento y no me pesa, hoy después de 50 años, haberlo seguido. Al sentirme solidario con todos los que viven en la ignorancia y el error, porque también nosotros tenemos debilidades humanas, solo tengo escondida en mi alma una pena: la duda si el Señor estará contento conmigo. Hoy junto con todos Uds. he querido cantar mi gratitud al Cristo de mi sacerdocio y rogarle que me permita hasta que Él quiera seguir enriqueciendo a su Iglesia con jardines que florezcan y sonrían aun en medio del dolor; con jardines que multipliquen su presencia en nuestra Diócesis.

Al llegar a los 50 años de sacerdocio un gracias grande se eleva hasta  Dios por la familia que me regaló, por la Iglesia en el Uruguay, por los sacerdotes y obispos que me dio como hermanos, por todos aquellos que me brindaron su afecto y amor en las distintas comunidades donde ejercí el ministerio, por quienes me formaron los sacerdotes de mi Parroquia, los Hermanos de la Sagrada Familia y los Padres Jesuitas en el Seminario y en Roma.

Un gracias grande a esta querida Diócesis y a su gente de la que tanto he aprendido. Especialmente a los sacerdotes, religiosos, laicos comprometidos y entre ellos a aquellos que han venido de tierras lejanas para colaborar en la tarea de la Nueva Evangelización y me han brindado su afecto y obsequiado con su amistad

Por último, al presentar al Señor, una vez más el cáliz rebosante de gratitud: considero que todavía tengo la ilusión y la emoción para no mirar solamente hacia atrás, al  . Por eso, estoy seguro que el camino que me queda por recorrer, que sin duda será más corto, tampoco lo va a ser; porque no estoy dispuesto a vivir una vida mediocre y sin sentido. Pero, le pido a El que me conceda un corazón dispuesto a gozar con las cosas pequeñas como si fueran grandes y descubrir la pequeñez que encierran las cosas, que sin Dios, consideramos grandes. Y que con el paso del tiempo no pierda la capacidad de maravillarme pues Él siempre tiene algo nuevo para comunicarnos.

 Gracias a todos los que me acompañan espiritualmente en este día : a Uds. los que han venido de lejos y de cerca a esta celebración de acción de gracias para gloria y alabanza del Sacerdocio de Jesucristo. Que María, la Virgen de los Treinta y Tres, los acompañe, bendiga siempre y retribuya las demostraciones de afecto que me brindan. Amén”

 

Galería de imágenes - Bodas de Oro sacerdotales de Mons. Raúl Scarrone

EL CAMINO RECORRIDO POR GRACIA DE DIOS, NO HA SIDO ESTÉRIL

El sacerdocio no figura en la lista de los derechos humanos, sino que se basa en un derecho del Señor sobre aquellos a quienes Él quiere”

 

“No estoy dispuesto a vivir una vida mediocre y sin sentido” afirmó Mons. Raúl Scarrone en su discurso dirigido a quienes el sábado pasado colmaron la Plaza de Florida al participar de una Eucaristía en Acción de Gracias por los 50 años de sacerdocio del Obispo de Florida, a la vez que le pidió al Señor que en el tramo de vida que le resta por transitar, le conceda “un corazón dispuesto a gozar con las cosas pequeñas como si fueran grandes y descubrir la pequeñez que encierran las cosas, que sin Dios, consideramos grandes. Y que con el paso del tiempo no pierda la capacidad de maravillarme pues Él siempre tiene algo nuevo para comunicarnos”.  

NOTICEU

 

 


Diócesis de Florida-Durazno