Mons. Nicolás Cotugno
participará de Misa del Papa por América Latina en la Santa Sede
La Misa,
organizada por la Pontificia Comisión para América Latina (CAL),
recordará también el Bicentenario de la Independencia de los países
latinoamericanos y contará con la presencia del Cardenal Nicolás de
Jesús López Rodríguez (Santo Domingo); Cardenal Norberto Rivera
Carrera (México); Cardenal Jaime Ortega y Alamino (La Habana);
Cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga (Honduras); Cardenal Juan Luis
Cipriani (Lima); Cardenal Raymundo Damasceno Assis (Brasil) y el
Cardenal Francisco
También
participarán en el evento Mons. Nicolás Cotugno (Uruguay);
Mons.Pastor Cuquejo (Paraguay); Mons. Víctor Sánchez (México), Mons.
Andrés Stanovnik (Argentina) y Mons. José Luis Lacunza (Panamá). En
la Misa la Conferencia Episcopal Española también contará con la
presencia de representantes de Sevilla y Segovia.
Según el
comunicado de la CAL, presidida por el Cardenal Marc Ouellet, "con
esta liturgia en la Basílica vaticana, la Santa Sede participa en
las muy diversas conmemoraciones y celebraciones que se están
sucediendo en casi todos los países latinoamericanos, ofreciendo
además su propia contribución original como mirada católica a los
procesos de independencia y al legado de cuestiones y desafíos que
se han vivido desde entonces".
También estarán
presentes algunos Ministros de gobierno y personalidades públicas y
académicas de diversos países latinoamericanos. Asistirá todo el
Cuerpo Diplomático de los países latinoamericanos acreditados ante
la Santa Sede y representaciones diplomáticas de España, Portugal,
Estados Unidos y Canadá.
La Celebración
Eucarística será concelebrada a las 17:30 hs por el Cardenal
Tarcisio Bertone, Secretario de Estado Vaticano; el Cardenal Marc
Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos; el Cardenal
Norberto Rivera, quien representará al mundo hispanoamerican;o y el
Cardenal Raymundo Damasceno, por el mundo lusoamericano.
Antes de la Misa,
dos jóvenes por cada país latinoamericano, escogidos por las
respectivas Embajadas ante la Santa Sede, ingresarán con sus
respectivas banderas nacionales por la nave central de San Pedro y
después de un breve saludo de homenaje a la imagen de Nuestra Señora
de Guadalupe colocada a los pies del altar, se colocarán al costado
y detrás del altar de la cátedra durante toda la celebración.
Al comienzo de la
ceremonia el Cardenal Ouellet, en su calidad de Presidente de la
Pontificia Comisión para América Latina, dirigirá unas palabras de
saludo, homenaje y gratitud al Santo Padre.
Las oraciones y
cantos de la Santa Misa serán en español y portugués, mientras que
un coro invitado especialmente para esta ocasión se alternará con el
Coro de la Capilla Sixtina.
Fuente: ACI/EWTN Noticias, miércoles 7 |
Monseñor Cotugno participará en Misa que
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PANEL “IGLESIA Y DERECHOS HUMANOS”
Jueves 24 de noviembre, a las 19:00 hs, en la Sala Francisco Bauzá
En el marco del Ciclo “La Iglesia Católica en el Bicentenario de la nación oriental” organizado por la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU) y la Universidad Católica del Uruguay (UCU), el jueves 24 de noviembre tendrá lugar el panel “Iglesia y Derechos Humanos”, cuya apertura estará a cargo del Presidente de la Comisión para los No Creyentes y la Cultura de la CEU, Mons. Pablo Galimberti (Obispo de Salto).
En el panel se abordarán los siguientes temas:
• Educación en Derechos Humanos, a cargo de Fernando Urioste • La defensa de los Derechos Humanos en el gobierno de facto. Un testimonio, por Francisco J. Ottonelli • Cristianismo y libertad de conciencia a cargo de Daniel Radío
El panel se desarrollará a las 19 horas, en la Sala Francisco Bauzá.
LA IGLESIA EN EL BICENTENARIO
En el marco de la celebración de los 200 años del inicio de la revolución de independencia en Uruguay, la Iglesia se propuso organizar una serie de actividades que pongan de relieve el papel de la Iglesia católica en los 200 años de historia del Uruguay como nación, enfatizando los proyectos de futuro y el papel de la Iglesia en la construcción de la sociedad uruguaya. Este será el último panel del ciclo.
La conmemoración del bicentenario de los inicios de la revolución oriental es una buena oportunidad para que la Iglesia Católica analice y exponga sus significativos aportes en la consolidación de valores que hacen a la identidad oriental o uruguaya.
El proyecto fue instrumentado por la Universidad Católica del Uruguay (UCU) en coordinación con el Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU). La UCU es una obra de la CEU, fundada en 1985, cuya gestión ha sido encomendada a la Compañía de Jesús. |
El Papa presidirá misa por Bicentenario de países latinoamericanos El
Santo Padre Benedicto XVI presidirá esta eucaristía en la basílica
de San Pedro junto a las comunidades de nuestro continente el
próximo 12 de diciembre, en el día de Nuestra Señora de Guadalupe,
patrona de América. La noticia se ha dado a conocer hoy 12 de
octubre en el Vaticano.
La nota de la
Pontificia Comisión para América Latina (cuyo Secretario es nuestro
compatriota Guzmán Carriquiri) destaca que las conmemoraciones del
Bicentenario de la Independencia de los países latinoamericanos han
adquirido gran importancia y resonancia, y la Santa Sede desea
unirse a estas celebraciones con una iniciativa de especial
relevancia. Uruguay es uno de los países que en este 2011 viene celebrando el Año del Bicentenario. |
El 25 de Agosto en Treinta y Tres se oró por la Patria y fue
ordenado un nuevo sacerdote para la Diócesis de Melo
Tras repasar y detallar los pilares fundamentales de la Declaratoria
de la Independencia, el Obispo Diocesano, Mons. Heriberto Bodeant,
en su homilía destacó que mientras “sigue nuestro camino y nuestra
lucha, estamos cada día llamados a tomar decisiones, a ejercer
nuestra libertad y a abrazar una bandera”. Puntualizó, en este
sentido, que “muchas veces se ha representado a Cristo resucitado
saliendo del sepulcro y llevando en las manos una bandera, un
estandarte en el que está estampada la cruz. Esa es nuestra bandera
de discípulos, de seguidores de Jesús”.
Refiriéndose a la coincidencia de la fecha Patria con la ordenación
sacerdotal, el Pastor le manifestó a Reynaldo que “para ti,
que has dejado tu Colombia natal para vivir entre nosotros el
llamado de Jesús a servirlo en el ministerio sacerdotal, es una
invitación a que, sin borrar tu historia y tu cariño por tu tierra,
te hagas cada día más nuestro, cada día más ‘oriental’”.
Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/
Mons. Pablo Galimberti: “La Patria es un don y una tarea”
En la homilía, el Pastor destacó que “la
patria es un don y también una tarea, una responsabilidad para con
el conjunto del pueblo que formamos”. “Es por esto que el
bicentenario nos llama a reavivar el amor a la patria, con su
pasado, para buscar la unidad nacional con el rico aporte de las
legítimas diferencias y para comprometernos generosamente con el
‘bien común’ de todos los orientales”, puntualizó.
Mons.
Galimberti señaló que “en esta ocasión, los creyentes en Dios,
también vivimos este amor a la patria, dando gracias a Dios y
pidiendo su protección providente, su luz para encontrar los mejores
caminos, y su soplo para realizarlos”. “Sin dejar de reconocer
errores, pecados y límites, hemos de estar sanamente orgullosos de
la patria que recibimos”, destacó. Manifestó que “nuestro camino de
emancipación política ha logrado una sociedad fundamentalmente
democrática que valora a la persona humana y a cada individuo. Aun
con los problemas sociales que nos acucian, se aprecia una
convivencia básicamente igualitaria, regulada por el principio de la
justicia social”.
El
Pastor recalcó que aún “en medio de contraposiciones muy fuertes
tanto políticas como ideológicas, sin desconocer los momentos
violentos y algunas heridas aún abiertas, se fue construyendo una
integración más respetuosa y una unidad superior en la cual todos
nos reconocemos cercanos. ‘País de cercanías’ como alguien lo ha
llamado”.
“Vivimos estos momentos de Acción de Gracias, como expresión de
cristianos y ciudadanos orientales. Dice el escritor inglés
Chesterton que ‘todas las cosas
parecen mejores cuando son vistas como un don’. Esta
mirada y esta actitud ayuda a encontrar respuestas a los problemas
que siguen presentándose en la convivencia social, como es el tema
de la seguridad, los menores de edad infractores, el hacinamiento en
las cárceles, la dificultad de transmitir valores en los centros de
enseñanza, la mediocridad de algunos programas de la televisión y la
fragilidad de tantas familias que no logran la necesaria estabilidad
afectiva como para generar espacios de sana convivencia”, precisó el
Obispo de Salto. Acotó que “todo esto puede ser analizado y encarado
con ánimo tenaz, si cultivamos la gratitud que nos libera de los
excesivos personalismos y nos convoca a una tarea donde cada uno
aporta sus talentos en la construcción de una patria que ofrezca a
cada familia de este suelo oriental una porción de paz, de bienestar
y felicidad”.
Catedral de Salto, 25 de agosto de 2011
Palabras del Obispo Diocesano Mons. Pablo Galimberti
“Bendice al Señor alma mía, no olvides sus muchos beneficios”,
decimos con el Salmista (Sal 103,2) en este día patrio, haciéndonos
portavoces del agradecimiento de todo el pueblo oriental.
La
gratitud es una expresión casi espontánea de quienes nos reconocemos
creaturas limitadas, sabiendo que, en definitiva, todo nos ha sido
dado, y de esta manera permitimos que en nuestras pequeñas manos
sigan actuando las manos de Dios, Padre y Creador del mundo.
Esta
actitud de agradecimiento es una preciosa enseñanza de las Sagradas
Escrituras y sugiere al mismo tiempo una actitud para afrontar la
vida, con las alegrías y fatigas de cada jornada.
I) En
este Bicentenario del proceso de Emancipación Oriental, la mirada al
pasado es ocasión:
--para reafirmar nuestra identidad nacional,
--para considerar el patrimonio que nuestro pueblo ha construido en
este tiempo,
--para rescatar nuestros más auténticos valores fundacionales
--y
para comprender mejor cómo seguir construyendo nuestra historia en
la verdad, la justicia, la libertad y el amo, los cuatro pilares de
una paz sólida y duradera.
La
memoria nutre y es parte substancial de la vida de los pueblos y las
personas. Esta memoria nos hace reconocer que la patria la recibimos
como un don que nos invita al reconocimiento. La patria
supone una geografía y una historia, una paternidad de nuestros
mayores, una maternidad de lengua y cultura, en la cual pueden
desarrollarse las personas, las familias y los diferentes grupos.
La
patria es un don y también una tarea, una responsabilidad para con
el conjunto del pueblo que formamos. Es por esto que el bicentenario
nos llama a reavivar el amor a la patria, con su pasado, para
buscar la unidad nacional con el rico aporte de las legítimas
diferencias y para comprometernos generosamente con el “bien común”
de todos los orientales.
A lo
largo de la historia, una mayoría de los orientales reconoce, ya sea
por los caminos de la razón como por los de la fe, (“las dos alas
del espíritu humano” como las llamó el Beato Juan Pablo II) a Dios
Todopoderoso, Autor, Legislador y Conservador Supremo del Universo,
como estaba escrito al inicio de nuestra primera constitución.
Por
eso, en esta ocasión, los creyentes en Dios, también vivimos este
amor a la patria, dando gracias a Dios y pidiendo su protección
providente, su luz para encontrar los mejores caminos, y su soplo
para realizarlos.
Sin
dejar de reconocer errores, pecados y límites, hemos de estar
sanamente orgullosos de la patria que recibimos. Nuestro camino de
emancipación política ha logrado una sociedad fundamentalmente
democrática que valora a la persona humana y a cada individuo. Aun
con los problemas sociales que nos acucian, se aprecia una
convivencia básicamente igualitaria, regulada por el principio de la
justicia social.
En
medio de contraposiciones muy fuertes tanto políticas como
ideológicas, sin desconocer los momentos violentos y algunas heridas
aún abiertas, se fue construyendo una integración más respetuosa y
una unidad superior en la cual todos nos reconocemos cercanos. “País
de cercanías” como alguien lo ha llamado.
En
los diferentes sectores de la sociedad, el trabajo, la instrucción,
la salud, a lo largo del tiempo, se han registrado progresos
notorios.
Sin
una mirada demasiado nostálgica ni con el espejismo de que siempre
caminamos por la senda de un progreso positivo y que todo lo nuevo
es mejor, nos animamos a una sensata valoración del camino
recorrido.
II)
En este litoral norte se registra uno de los primeros gritos de
emancipación.
Escribe el historiador Mario Cayota que
“es casi un símbolo que el primer
signo revolucionario en la Banda Oriental no fue, como comúnmente se
conoce, el llamado Grito de Asencio, sino el que ha dado en
denominarse Grito de Casablanca, de fecha 11 de febrero de 1811, del
que fueron protagonistas el cura de Paysandú, Silverio Martínez y su
teniente cura, el fraile dominico Ignacio Maestre”.
“….
el levantamiento de Casablanca
no fue un acto expreso y puntual, como nos lo relata don Isidoro de
María dejando volar su imaginación, sino el comienzo de la rebelión
y preparativos para iniciar la revolución. De esta conspiración que
se desplegó a lo largo del tiempo, se informó en el sumario ordenado
por el comandante José Urquiza en marzo de
En
cuanto a Santo Domingo de Soriano, el ilustre sacerdote patriota
Tomás Javier Gomensoro, fue cura de dicho pueblo y su entusiasmo por
la revolución fue de tal magnitud que llegó a escribir en el libro
de difuntos de su parroquia:
“El día 25 de este mes, expiró en
estas provincias del Río de la Plata la tiránica jurisdicción de los
virreyes, la dominación despótica de la Península Española y el
escandalosos influjo de los españoles….”
La
presencia del clero en el movimiento artiguista es una
característica muy destacable, como lo afirma el historiador Mario
Cayota:
“Ninguna organización ni los integrantes de ninguna corriente
filosófica tuvieron en el movimiento artiguista un papel más
destacado y activo que el clero. …. La inmensa mayoría de las
personalidades que de una u otra manera eran afines al liberalismo
fueron hostiles al Prócer, e incluso muchos de ellas
lo combatieron. Tampoco las logias que tanta incidencia
tuvieron en la emancipación de América, y que en especial en la
Argentina jugaron tan importante papel, fueron afines al artiguismo.
Por el contrario, lo combatieron enconadamente.”
(fin
de la cita) (Artigas y su derrota, pág. 609)
Quiero mencionar un último dato: es la comprobación que hace el
militar portugués Diego de Souza, que persigue a Artigas en el
camino del Exodo: Llegué a Paysandú, escribe, y “todo este pueblo se
fue con Artigas!”. Hermoso retrato de la generosidad e idealismo de
los hijos e hijas de este terruño.
Hay
dos hechos, en la trayectoria de Artigas, especialmente vinculados a
Salto y sus cercanías:
El
primero es el Exodo del Pueblo
Oriental, llamado “redota”, que es la forma gauchesca de
“derrota”, pero la expresión se entiende también como derrotero o
camino. Su significado último ha sido ampliamente debatido; para
algunos fue una huida colectiva, un “gran miedo” que llevó a escapar
de la posible venganza de los españoles; para otros significó un
monumental acto corporativo de rebeldía, de voluntad de ser
libres a costa de todos los pesares y sacrificios.
El 13
de noviembre de 1811 escribió José Artigas: “Síganme cuantos gusten,
en la seguridad de que yo jamás cederé”. La columna que atravesó el
litoral rumbo al Ayuí sumaba unos 6.000 hombres en armas, seguidos
de 846 carruajes con otras 4.435 personas. Pero es opinión general
de los historiadores que eran muchos más, hasta un número de 16 mil.
El 7
de diciembre cruzan el río Daymán y el 10 de diciembre las familias
inician el cruce del río Uruguay, por el Salto chico.
“Cada
día miro con admiración –escribía Artigas el 7 de diciembre de 1811
al gobierno de Paraguay- sus rasgos singulares de heroicidad
y constancia; unos quemando sus casas y los muebles que no
podían conducir; otros, caminando leguas a pie (…); mujeres
ancianas, viejos decrépitos, párvulos inocentes acompañan esta
marcha, manifestando todos la mayor energía y resignación, en medio
de todas las privaciones.”
El
segundo es Purificación,
como se llamó al campamento anexo al cuartel general de José Artigas
en el Hervidero, a
A ese
lugar llegaban los enviados de muchas provincias y allí se firmaron
algunas de las resoluciones fundamentales del artiguismo, como el
Reglamento Provisorio de Tierras y el Reglamento de Aduanas
(setiembre de 1815). El Padre Dámaso A. Larrañaga confirma en su
relato “Viaje de Montevideo a Paysandú” la pobreza y sobriedad de la
vida de Artigas en ese tiempo.
Vivimos estos momentos de Acción de Gracias, como expresión de
cristianos y ciudadanos orientales. Dice el escritor inglés
Chesterton que “todas las cosas
parecen mejores cuando son vistas como un don”. Esta
mirada y esta actitud ayuda a encontrar respuestas a los problemas
que siguen presentándose en la convivencia social, como es el tema
de la seguridad, los menores de edad infractores, el hacinamiento en
las cárceles, la dificultad de transmitir valores en los centros de
enseñanza, la mediocridad de algunos programas de la televisión y la
fragilidad de tantas familias que no logran la necesaria estabilidad
afectiva como para generar espacios de sana convivencia.
Todo
esto puede ser analizado y encarado con ánimo tenaz, si cultivamos
la gratitud que nos libera de los excesivos personalismos y nos
convoca a una tarea donde cada uno aporta sus talentos en la
construcción de una patria que ofrezca a cada familia de este suelo
oriental una porción de paz, de bienestar y felicidad.
Misa del 25 de agosto en la Catedral
|
|
Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque
serán saciados. Dichosos los que trabajan por la paz, porque
serán llamados hijos de Dios.
Estas palabras del Señor en el “Sermón del monte” resuenan
de un modo especial en esta Catedral cuando estamos
celebrando la Misa por la Patria en este día de la
independencia dentro del Año Bicentenario del proceso de
emancipación nacional.
La justicia y la paz los creyentes las vemos personificadas
en el Señor Jesús, el Justo, que a su vez será nuestro juez,
señor de la historia, alfa y omega de nuestra vida,
principio y fin. Es también el Señor el Príncipe de la paz.
Cuya llegada a este mundo es saludada con el don de la paz:
Gloria a Dios y paz en la tierra. Y es su saludo de
resucitado: ¡la Paz contigo!
La primera lectura nos decía: la obra de la justicia será la
paz. Hace años uno de los lemas de la Jornada de la Paz
instituida por Pablo VI fue precisamente: “¡Si quieres la
paz trabaja por la justicia!” También hoy para nosotros
creyentes en esta tierra bendita, comunidad nacional con un
destino señalado por la Providencia en este rincón del
planeta. Queremos dar gracias a Dios, unidos a una cadena de
creyentes de nuestra historia, por el don de la paz y la
justicia con que el Señor coronó el esfuerzo de tantos
patriotas que nos dieron esta tierra del ibertad en que
vivimos.
En este día 25 de agosto en 1825, la sala de Representantes
en la Florida declaró para siempre la independencia de
nuestra patria. Presidía la sala un sacerdote: Juan
Francisco Larrobla. Es firme tradición oral que los
representantes pusieron la patria naciente bajo la mirada
materna de María en un imagencita, de origen
guaraní-misionero de la Inmaculada, que la gente conocía
como Virgen del Luján del Pintado, pero que comenzó a ser
llamada por el pueblo fiel : Virgen de los 33. La Iglesia y
la patria aparecen así unidas desde el origen. ¿Nos puede
extrañar? Esos hombres que trabajaron por la paz, fruto de
la justicia y la libertad, tenían un bagaje de ideas y
sentimientos propios de su época, tenían también virtudes
heroicas junto a pecados y mezquindades, pero todos tenían,
naturalmente asimilado, el don de la fe aprendida de sus
mayores. ¡Eran cristianos! La fe católica era parte de su
vida. La película reciente sobre Artigas, más allá de varios
elementos polémicos de la figura del héroe, presenta, lo que
es de alegrarse, esa amalgama propia de la cultura cristiana
en la que nacimos. La Iglesia, la fe, la oración, la Misa,
presente en ese nacer de la Patria vieja. Los patriotas
fueron acompañados en este camino por un conjunto de
sacerdotes cuyos nombres conserva una placa que está en el
atrio de este templo: “Al clero de la independencia, a los
que, entre los héroes fundadores, nos recuerdan el origen
divino de la Patria obra y herencia de Dios Uno y Trino,
Creador Omnipotente -1830-
Aquí
están los huesos de dos de los héroes de nuestra
independencia: del jefe de los Treinta y Tres Juan Antonio
Lavalleja y del héroe de Rincón y las Misiones, y luego
primer presidente de la república Fructuoso Rivera. Junto a
ellos en la nave que queda a mi izquierda está la antigua
fuente bautismal en que fue hecho hijo de Dios el mejor hijo
de esta tierra el Gral. José Artigas, que bebió su ideario
también de estas mismas bienaventuranzas que hemos
proclamado en el evangelio de hoy. En la nave de la derecha
se encuentran nuestro primer Vicario Apostólico, aquel que
nos dejó por trato escrito que existe de Artigas, el que fue
sacerdote ejemplar y junto con Pérez Castellano iniciador de
la ciencia en nuestra tierra: el Dr. Dámaso Antonio
Larrañaga. Amigo de Artigas, fundador con la protección del
prócer, de la primera biblioteca pública. En esta santa
Catedral se desarrollaron acontecimientos de todo tipo. Fue
lugar de reuniones, hospital de sangre, pero fue sobre todo
templo donde venerar al Señor, a ese Dios en cuyo nombre los
constituyentes del 30 redactaron los artículos de nuestra
primera Constitución, Constitución que fue jurada en esta
plaza que da marco a nuestra Iglesia Matriz. La mejor que
tuvo el país y por lejos la que estuvo vigente por más
tiempo:
“En el nombre de Dios
Todopoderoso, Autor, Legislador y Conservador Supremo del
Universo. NOSOTROS, los Representantes nombrados por los
Pueblos situados a la parte Oriental del Río Uruguay, […]
según nuestro saber, y lo que nos dicta nuestra íntima
conciencia, acordamos, establecemos, y sancionamos la
presente CONSTITUCION.”
Un texto hermosísimo que marcó el final de este proceso cuyo bicentenario estamos celebrando en este año 2011… Desde 1811 con el grito de Asencio hasta el 18 de julio de 1830, en esos casi 20 años de fatigas de fue gestando esta realidad de nuestra patria como nación independiente, hasta llegar a decir: “En nombre de Dios.” En esta misma casa, pueblo y gobierno se unieron, durante los primeros 80 años de existencia, a la alabanza divina por el don de la patria independiente. Si las circunstancias históricas cambiaron, lo que no puede soslayarse, si no queremos ser anacrónicos en nuestra mirada a la historia nacional, es esa urdimbre de Iglesia y nación, fe y patria que está en nuestros orígenes. Por eso es bonito ver en nuestras iglesias el pabellón nacional a veces enmarcando la imagen e los virgen de los Treinta y Tres, o en armonía con la bandera del Papa, junto al altar. Nosotros amamos la patria, no es solo cursilería de discurso, es realidad. La Iglesia está consustanciada con el Uruguay, ninguna patria europea o americana se entiende sin el sustrato cristiano. Amamos la patria. No la queremos solamente por un tema humano, ya válido en sí mismo, porque está en la misma entraña de la humanidad el querer a la madre y al padre. Es tenerla el cariño hacia la tierra en la que fuimos engendrados, amar su idioma, sus tradiciones más bellas, su música, la diversidad de todos esos elementos que forman la propia cultura. Nosotros también como cristianos la amamos porque el amor a la patria está unido en la tradición de nuestra fe al quinto mandamiento que nos ordena honrar padre y madre. Patria viene de padre. Es tener hacia esta realidad a la vez espiritual y material que es la patria la piedad filial.
El Beato Juan
Pablo II nos ha dado un testimonio hermoso de lo que
significa para un cristiano amar la propia patria. Este amor
no puede salir a relucir solo cuando la camiseta celeste nos
llena de alegría y no estar presente en esos gestos que
también son propios del que ama: el compromiso por la paz y
la justicia. Dichosos los que tienen hambre y sed de
justicia dice el Señor. Si quieres la paz trabaja por la
justicia. Hoy somos nosotros los llamados a hacer real el
evangelio en la vida individual y colectiva. Estamos
invitados a esta particular encomienda que es saber unir el
amor a Jesucristo y el amor a la patria. En el Uruguay donde
los años en que precisamente el gobierno parecía diluir el
sentido de patria en un vago internacionalismo, la Iglesia
se alineó firmemente entre aquellos que reivindicaban la
necesidad de este amor, como uno deseos componentes
positivos de la humanidad. No se trata de exacerbar
sentimientos, menos en un sentido de nacionalismo extremo,
sino de querer sencillamente a la comunidad en la que Dios
en su providencia nos ha dado el vivir y el realizar la
misión que nos encomienda.
La Catedral tiene como titular a la Inmaculada y a los
santos patronos de la ciudad y del Uruguay San Felipe y
Santiago. En la hornacina que está más alta se encuentra una
imagen peculiar. Nos mira desde el lugar más elevado de esta
iglesia Catedral el “Angel custodio de la República”,
bellísima imagen colocada en el año 1883. Le pedimos hoy que
nos siga custodiando, -que impida el atropello a la vida
humana que nos amenaza; -que custodie el tesoro de nuestras
familias y su unidad; -que proteja e ilumine a nuestros
gobernantes; que impulse a nuestros pastores y a toda la
Iglesia en su misión. Que nos haga constructores de justicia
y de paz.
|
Tomado de Quincenario “Entre Todos” N’ 261
Misas de oración por la patria en todo el territorio
MONTEVIDEO, viernes 26 de agosto de 2011 (ZENIT.org).- Este 25
agosto, los obispos de Uruguay presidieron misas por la patria y al
mediodía repicaron las campanas en las iglesias del país.
Respondiendo a la invitación efectuada por la Conferencia Episcopal
Uruguaya (CEU), en su última plenaria, el 3 de agosto, en Florida,
las diócesis organizaron celebraciones especiales en un nuevo
aniversario de la Declaratoria de la Independencia, en el marco del
Bicentenario del proceso de emancipación de la Nación Oriental.
En su mensaje a todas las comunidades, los obispos invitaban a que
este 25 de agosto se realizaran celebraciones especiales en todas
las diócesis y se repicaran las campanas de todas las iglesias a las
12 horas.
Invitaban también a participar en las celebraciones presididas por
los obispos en sus respectivas catedrales y el día 13 de noviembre
en la Peregrinación a Florida, en la Solemnidad de la Virgen de los
Treinta y Tres.
“Ese día celebraremos todos juntos este Bicentenario y los 50 años
de la Coronación Pontificia de la Imagen de Nuestra Señora, Patrona
del Uruguay”, afirmaban los obispos.
Tal como estaba previsto, este miércoles los obispos presidieron
misas en acción de gracias por la patria, en todos los rincones del
territorio nacional.
En 1825, dentro del proceso independentista, los Treinta y Tres
Orientales se reunieron en Florida, donde realizaron la Asamblea de
la Independencia Nacional, y en la Piedra Alta, convertida en Altar
de la Patria, proclamaron, el 25 de agosto, la Declaratoria de la
Independencia Nacional. [1]
A la Pequeña imagen de la Virgen María, que se veneraba en la
capilla del pueblo, presentaron sus ansias de independencia, dando
así origen a la advocación: “Virgen de los Treinta y Tres”.
Este 19 de agosto el obispo Pablo Galimberti, presidió en la
Basílica Nuestra Señora del Rosario y San Benito de Paysandú, la
Eucaristía de Acción de Gracias por el Bicentenario del comienzo de
la emancipación oriental.
Antes del Te Deum, el
obispo destacó algunos episodios ocurridos en suelo sanducero, en
particular se refirió al primer signo revolucionario en la Banda
Oriental, anterior al Grito de Asencio, al que historiadores como
Mario Cayota entre otros, señalan como “el Grito de Casablanca”,
ocurrido el 11 de febrero de 1811 del que fueron protagonistas
destacados, entre otros, el cura de Paysandú Silverio Martínez y su
teniente cura el fraile dominico Ignacio Maestre.
Otras independencias por lograr
El obispo de Tacuarembó, monseñor Julio Bonino, presidió una Misa
por la Patria en la iglesia del colegio Jesús Sacramentado. La
Eucaristía se celebró en ese templo eucarístico, dado que la
catedral se encuentra en proceso de reforma.
Así mismo, el obispo Bonino, en la conferencia “Bicentenario de la
nación oriental”, organizada por la CEU y la Universidad Católica
del Uruguay (UCU), analizó algunos aspectos de la situación social
en el país.
Se refirió a la independencia de la Iglesia católica con respecto al
Estado uruguayo, la problemática del narcotráfico, el consumo de
pasta base y los derechos humanos, y propuso instalar consultorios
para atender los problemas del embarazo en adolescentes.
Monseñor Bonino recordó que a principios del siglo XX quedó la
Iglesia separada del Estado. “El Estado y la Iglesia están
absolutamente separados desde principios del siglo pasado y eso
lleva a que la institución no tenga compromisos, lo que nos da una
gran libertad”, señaló.
Recalcó que en Uruguay “se da un verdadero reclamo en cuanto a
derechos humanos” y que “los presos son una población que ha crecido
en número y decrecido en edad, siendo cada vez más jóvenes los que
están en situaciones que no son humanas”.
Añadió que “otras de las realidades que tenemos que encarar es el
embate del narcotráfico, que introdujo la pasta base, que es
verdaderamente un veneno, con un efecto muy rápido sobre las
conductas, y el proceso de adicción es también rapidísimo”.
Se refirió a “la violencia, que cobra tantas víctimas y deja tantas
marcas”. Sostuvo que “la Pastoral Social de un país tiene mucho que
ver con lo que en el país está sucediendo” y, ante la emergencia
social "discernimos que lo que tenemos que hacer es colaborar desde
nuestra identidad".
También hizo referencia al embarazo en adolescentes y propuso la
instalación de “policlínicas ginecológicas para adolescentes porque
el trato que hay que tener es muy diferente”.
Señaló que es necesario dar voz a la gente del ámbito rural. Dijo
que el Departamento de Pastoral Social “hizo una encuesta que
intentaba ponerles el micrófono a las comunidades rurales para poder
hacer resonar en el país voces del campo, que son los más alejados”.
En este sentido, añadió que “hemos sido invitados por la Conferencia
de Aparecida a vivir más intensamente el llamado de la misión y no
hay duda de que dentro de los más alejados de los servicios sociales
y eclesiales están los que viven y trabajan en el campo”.
De la celebración bicentenaria se hizo eco este 24 de agosto el
diario vaticano L’Osservatore
Romano citando a la Conferencia Episcopal uruguaya en su
petición de reforzar la identidad nacional y apreciar al patrimonio
construido en estos doscientos años, rescatar los valores más
auténticos y trabajar juntos para “construir una patria edificada en
la verdad, la justicia, la libertad y el amor”.
Tomado del blog
http://dar-y-comunicar.blogspot.com/
[1] Nota del editor: se le puede
perdonar a Zenit la imprecisión, pero no queremos que quede sin
constar en este blog: no fueron los Treinta y Tres Orientales
quienes "se reunieron en Florida, donde realizaron la Asamblea de la
Independencia Nacional", sino los representantes elegidos por los
cabildos de 14 pueblos de la Banda Oriental. Ver nota sobre el
Pbro. Francisco Larrobla,
quien, delegado por Guadalupe (Canelones) presidió la asamblea (y no
era, por cierto, uno de los Treinta y Tres Orientales).
+HAB
Por primera vez desde que asumió como Obispo de Melo, el 25 de
agosto Mons. Heriberto Bodeant, participó en la ciudad de Treinta y
Tres en un acto patriótico.
El Obispo fue invitado por el Comité Patriótico a subir al estrado
junto con las demás autoridades en el acto conmemorativo de la
Declaratoria de la Independencia Nacional.
Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/

Respondiendo a la invitación efectuada por la Conferencia Episcopal Uruguaya al culminar su última Asamblea Plenaria el pasado 3 de agosto, en Florida, las Diócesis del país organizaron celebraciones especiales para celebrar un nuevo aniversario de la Declaratoria de la Independencia en el marco del Bicentenario del proceso de emancipación de la Nación Oriental. Los Obispos presidirán Misas en acción de gracias por la Patria y en forma de homenaje, al mediodía, repicarán las campanas en todas las Catedrales y en diversas Parroquias ubicadas en distintos los rincones del territorio nacional.
Compartimos algunas de estas celebraciones especiales:
El Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno, presidirá la Santa Misa por la Patria en la Catedral de Metropolitana tras el repique de campanas a las 12 hs.
El Obispo de Canelones, Mons. Alberto Sanguinetti presidirá las siguientes celebraciones:
10.30: Misa en Ntra. Señora de la Fundación, Solymar (Ciudad de la Costa).
12.00: Repique de campanas en todas las iglesias de la Diócesis.
17.30: Misa por la Patria y Te Deum de Acción de Gracias en la Iglesia Catedral.
Este jueves 25 de agosto, se celebrará en la Catedral Basílica,
Virgen de los Treinta y Tres, una Eucaristía en acción de gracias
por el Nuevo Aniversario de la
Independencia. La misma será a las
18:30 hrs. Esta Misa está incluida en la agenda celebrativa
del 186° Aniversario de la Declaratoria de la Independencia
difundida por la Intendencia de Florida.
La historia patria nos recuerda que en el año 1825, cuando se retoma la Cruzada Libertadora, los Treinta y Tres Orientales se reúnen en Florida, donde realizan la Asamblea de la Independencia Nacional y en la Piedra Alta, convertida en Altar de la Patria, proclaman, el 25 de agosto, la Declaratoria de la Independencia Nacional. A la Pequeña imagen de la Virgen María, que se veneraba en la capilla del pueblo, presentaron ellos sus ansias de libertad dando así origen a la advocación: “Virgen de los Treinta y Tres”.
En este nuevo Aniversario le decimos a la Virgen de los Treinta y
Tres: “Ruega por nuestra Patria”.
Mons.
Los “Patricios del
Ante la concurrida asistencia,
En el año del
Bicentenario del Proceso
Respondiendo a la
invitación de la CEU repicarán al mediodía las campanas de las
Iglesias de la Diócesis.
Por otra parte,
el miércoles 31 de agosto, a las 19:30 hs, en el Salón de
El
Obispo Diocesano, Mons.
El
viernes 19 de agosto el Obispo Diocesano, Mons.
TE DEUM DE ACCION DE GRACIAS POR EL BICENTENARIO DEL COMIENZO DEL
PROCESO
Basílica de Paysandú, 19 de agosto de 2011
Palabras del Obispo Diocesano Mons.
Autoridades presentes y comunidad católica sanducera:
“Bendice al Señor alma mía, no olvides sus muchos beneficios” (Sal
103,2) dice el Salmista y repetimos nosotros esta noche haciéndonos
portavoces del agradecimiento de todo el pueblo oriental.
La
gratitud es el acto de verdad fundamental de quienes nos reconocemos
creaturas limitadas sabiendo que todo nos ha sido dado sin ningún
mérito o posibilidad de considerarlo una recompensa. Esta actitud es
una preciosa enseñanza de las Sagradas Escrituras y sugiere al mismo
tiempo una actitud para afrontar la vida en sus múltiples y variadas
circunstancias.
I) En
este Bicentenario del proceso
La
memoria nutre
La
patria
A
lo largo de la historia, una mayoría de los orientales reconoce, ya
sea por los caminos de la razón como por los de la fe, (“las dos
alas del espíritu humano” como las llamó el Beato Juan Pablo II) a
Dios Todopoderoso, Autor, Legislador y Conservador Supremo del
Universo, como estaba escrito al inicio de nuestra primera
constitución.
Por
eso, en esta ocasión, los creyentes en Dios, también vivimos este
amor a la patria, dando gracias a Dios y pidiendo su protección
providente, su luz para encontrar los mejores caminos, y su soplo
para realizarlos.
Sin
dejar de reconocer errores, pecados y límites, hemos de estar
sanamente orgullosos de la patria que recibimos. Nuestro camino de
emancipación política ha logrado una sociedad fundamentalmente
democrática que valora a la persona humana y a cada individuo. Aun
con los problemas sociales que nos acucian, se aprecia una
convivencia básicamente igualitaria, regulada por el principio de la
justicia social.
En
medio de contraposiciones muy fuertes tanto políticas como
ideológicas, sin desconocer los momentos violentos y algunas heridas
aún abiertas, se fue construyendo una integración más respetuosa y
una unidad superior en la cual todos nos reconocemos cercanos. “País
de cercanías” como alguien lo ha llamado.
En
los diferentes sectores de la sociedad, el trabajo, la instrucción,
la salud, a lo largo del tiempo, se han registrado progresos
notorios.
Sin una mirada demasiado nostálgica ni con el espejismo de que se
camina siempre por la senda de un progreso positivo y que todo lo
nuevo es mejor, nos animamos a una humilde y sensata valoración del
camino recorrido.
II)
Paysandú registra con orgullo uno de los primeros gritos de
emancipación.
Escribe el historiador
En
cuanto a Santo
“El día 25 de este mes, expiró
en estas provincias del Río de la Plata la tiránica jurisdicción de
los virreyes, la dominación despótica de
Permítanme añadir otra afirmación del historiador
“Ninguna organización ni los integrantes de ninguna corriente
filosófica tuvieron en el movimiento artiguista un papel más
destacado y activo que el clero. …. La inmensa mayoría de las
personalidades que de una u otra manera eran afines al liberalismo
fueron hostiles al Prócer, e incluso muchos de ellas
lo combatieron. Tampoco las logias que tanta incidencia
tuvieron en la emancipación de América, y que en especial en la
Argentina jugaron tan importante papel, fueron afines al artiguismo.
Por el contrario, lo combatieron enconadamente.” (Artigas y su
derrota, pág. 609)
Otro
hito en estos primeros años de la emancipación ocurre el 5 y 6 de
abril de 1811, cuando Artigas ingresa a nuestro país para ponerse al
frente
Vale
la pena señalar otro hecho que muestra la sangre heroica
Quiero mencionar un último dato: es la comprobación que hace el
militar portugués
Vivimos estos momentos de Acción de Gracias, como expresión
Todo
esto puede ser analizado y encarado con ánimo tenaz, si cultivamos
la gratitud que nos libera de los excesivos personalismos y nos
convoca a una tarea donde cada uno aporta sus talentos en la
construcción de una patria que ofrezca a cada
Solemne Misa en la Catedral, a las 16 hs, en la que
participarán las comunidades de las tres Parroquias de la
En Trinidad, habrán varias celebraciones entre ellas un Te Deum en la Parroquia de la Santísima Trinidad y un acto patrio en la Plaza Constitución donde la parte oratoria estará a cargo del P. Nelson González.
El
Obispo Diocesano,
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COMUNICADO DE PRENSA
Jueves 4 de agosto de 2011
INVITACIÓN CON
MOTIVO DEL BICENTENARIO
El día 25 de agosto se realicen Celebraciones especiales en todas las Diócesis del País y se repiquen las campanas de todos las Iglesias a las 12 hs;
Participen en las Celebraciones que los Obispos presidiremos ese día en nuestras respectivas Catedrales;
Participen todos el día 13 de noviembre en la Peregrinación a
Florida en la Solemnidad de la Virgen
Mons. Carlos M. Collazzi, sdb
Obispo de Mercedes
Presidente de
Mons.
Obispo de Maldonado-Punta del Este
Vicepresidente de
Mons. Heriberto Bodeant
Obispo de Melo
Secretario
Florida, 3 de agosto de 2011
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Acto de apertura del Ciclo “La Iglesia Católica en el Bicentenario de la nación oriental”
Al término del acto de apertura se presentará el primer panel del referido Ciclo dedicado al tema “Iglesia y familia”.
Los temas y expositores del panel serán los siguientes:
La pastoral familiar en Uruguay: balance y perspectivas, a cargo del P. Manuel Pérez, S.D.B.
El arte de construir familia. Un testimonio de vida. Ana María Castillo de Gelsi
Trabajando por la familia. Guillermo Garrone y Ana Deicas
Aportes desde la sociología de la familia. Ricardo Alberti
Desafíos y oportunidades del panorama familiar del siglo XXI. Cecilia Zaffaroni
Un proyecto de la CEU y la UCU
En el marco de la celebración de los 200 años del inicio de la revolución de independencia en Uruguay, la Iglesia se propone organizar una serie de actividades que pongan de relieve el papel de la Iglesia católica, en los 200 años de historia del Uruguay como nación, enfatizando los proyectos de futuro y el papel de la Iglesia en la construcción de la sociedad uruguaya.
La conmemoración del bicentenario de los inicios de la revolución oriental es una buena oportunidad para que la Iglesia Católica analice y exponga sus significativos aportes en la consolidación de valores que hacen a la identidad oriental o uruguaya.
El proyecto será instrumentado por la Universidad Católica del Uruguay (UCU) en coordinación con el Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU). La UCU es una obra de la CEU, fundada en 1985, cuya gestión ha sido encomendada a la Compañía de Jesús.
Los otros paneles del Ciclo se desarrollarán en torno a los siguientes ejes temáticos:
Iglesia e inclusión social- jueves 28 de julio Iglesia y defensa de la dignidad humana- miércoles 24 de agosto Iglesia y educación- jueves 29 de setiembre Iglesia y mundo del trabajo- jueves 27 de octubre Iglesia y derechos humanos- jueves 24 de noviembre
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La Iglesia Católica en el Bicentenario de la nación oriental Iglesia católica y Valores
Proyecto que instrumentan la UCU y el Consejo Permanente de la CEU
En el marco de la celebración de los 200 años del inicio de la revolución de independencia en Uruguay, la Iglesia se propone organizar una serie de actividades que pongan de relieve el papel de la Iglesia católica, en los 200 años de historia del Uruguay como nación, enfatizando los proyectos de futuro y el papel de la Iglesia en la construcción de la sociedad uruguaya.
La conmemoración del bicentenario de los inicios de la revolución oriental es una buena oportunidad para que la Iglesia Católica analice y exponga sus significativos aportes en la consolidación de valores que hacen a la identidad oriental o uruguaya
El proyecto será instrumentado por la Universidad Católica del Uruguay (UCU) en coordinación con el Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU). La UCU es una obra de la CEU, fundada en 1985, cuya gestión ha sido encomendada a la Compañía de Jesús.
Objetivo general Organizar actividades que pongan de relieve el papel de la Iglesia católica en los 200 años de historia del Uruguay como nación, poniendo el acento en los proyectos de futuro y en el papel de la Iglesia en la construcción de la sociedad uruguaya.
Objetivos Específicos • Promover el conocimiento de la presencia de la Iglesia en la historia del Uruguay, como constructora de valores humanos y cristianos, entre el público en general, incluyendo a destinatarios no católicos; • Producir insumos para la reflexión de los agentes pastorales – en las más diversas áreas, incluyendo a los educadores de colegios católicos - sobre la presencia de la Iglesia en la sociedad uruguaya a lo largo de 200 años y con perspectiva de futuro; • Realizar la publicación de material resultante – libro o cuadernillos – del Ciclo 2011 “Iglesia y Valores” 2010, para lograr la mayor difusión de la obra de la Iglesia en las áreas estudiadas.
Coordinadores: • P. Marcelo Coppetti, SJ – Vicerrector del Medio Universitario de la UCU y Secretario de la Comisión de Ética de la CEU. • Prof. Dra. Susana Monreal – Directora del Instituto de Historia y Secretaria de la Comisión para la Cultura y los No Creyentes de la CEU • Prof. Dr. Javier Pereira – Director de Programa de Estudios sobre Sociedad Civil - Facultad de Ciencias Humanas de la UCU; Integrante del Consejo Académico del Instituto Superior Salesiano
Actividades La presente propuesta proyecta el trabajo de acuerdo a seis ejes temáticos: • Iglesia y familia • Iglesia e inclusión social • Iglesia y defensa de la dignidad humana • Iglesia y familia • Iglesia e inclusión social • Iglesia y mundo del trabajo, • Iglesia y derechos humanos. Se organizarán seis paneles que se realizarán el cuarto jueves de cada mes.
Jueves 23 de junio- Iglesia y familia 19.00 horas · Apertura del Ciclo: Mons. Carlos Collazzi, SDB, Presidente de la CEU P. Eduardo Casarotti, S.J., Rector de la UCU · Apertura del panel - P. Manuel Pérez SDB, Vicario para la Familia Iglesia y familia cristiana en Uruguay en perspectiva histórica · Video y reflexión - Ana María Castillo de Gelsi (CIEF) Guillermo Garrone y Ana Deicas (MFC) · Sociología de la familia hoy - Ricardo Alberti · Una mirada de futuro. Desafíos y promesas- Cecilia Zaffaroni
Jueves 28 de julio - Iglesia e inclusión social 19.00 horas • Apertura: Mons. Julio Bonino, Presidente de la Comisión de Pastoral Social · Visión histórica - P. Daniel Bazzano (Cáritas) · El desafío de promover emprendimientos en sectores carenciados: los micro créditos - Wilfredo Ponce de León · El desafío de actualizar la presencia cristiana en las cárceles - P. Javier Galdona · El desafío de dignificar a las madres adolescentes - Fabiana Barrios - Casa Luna · El desafío de armonizar educación y trabajo en sectores vulnerables - P. Mateo Méndez, SDB
Jueves 18 de agosto- Iglesia y defensa de la dignidad humana 19.00 horas · Apertura: Mons. Nicolás Cotugno, Presidente de la Comisión de Ética y Bioética · La dignidad de la vida desde su concepción - Alfredo Solari · La dignidad en la enfermedad - José Rodríguez Bossi · La dignidad de los ancianos - Lida Blanc · La muerte digna - Pbro. Omar França
Jueves 22 de setiembre - Iglesia y educación 19.00 horas · Apertura: Mons. Alberto Sanguinetti, Presidente de la Comisión de Educación · Visión histórica - Susana Monreal · Presencia constante en la educación formal - P. Marcelo Fontona, SDB · En la enseñanza superior - P. Eduardo Casarotti, SJ · El desafío de la educación no formal - Pablo Bartol · Una mirada de futuro. Desafíos y promesas - César Aguiar
Jueves 27 de octubre- Iglesia y mundo del trabajo 19.00 horas · Apertura: Mons. Rodolfo Wirz, miembro del Consejo Permanente · Visión histórica - P- Daniel Sturla, SDB // Mario Cayota · Los empresarios cristianos - Martín Carriquiry · Los sindicalistas cristianos - Gustavo Pérez · La perspectiva de la sociología del trabajo – Pablo Guerra // Juan Manuel Rodríguez · Espiritualidad del trabajo – Francisco Armas
Jueves 24 de noviembre - Iglesia y DDHH 19.00 horas · Apertura: Mons. Pablo Galimbeti, Presidente de la Comisión para la Cultura y los No Creyentes · Planteo general del tema - Carmen Asiaín · Dictadura y derechos fundamentales - Fernando Ordóñez. · Perfiles destacados: Parteli y Pérez Aguirre - P. Juan José Mosca, SJ · La libertad de consciencia - Daniel Radío · Cierre del Ciclo. Brindis
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"Grito
de Asencio"El Presidente de la República participó en celebración ecuménica del Bicentenario en Mercedes Lunes 28 de marzo de
2011
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Mensaje de la Conferencia Episcopal Uruguaya con motivo del
Bicentenario del Proceso de Emancipación Oriental |
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Mujica
en celebración religiosa por el Bicentenario |
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Celebración Ecuménica en Mercedes con motivo del Bicentenario
Participarán en la celebración que se desarrollará a partir de las 8 hs en la Iglesia Catedral “Nuestra Sra. de las Mercedes” las comunidades cristianas de la ciudad y alrededores, entre ellas: Iglesia Católica, Iglesia Metodista, Iglesia Evangélica Valdense, Iglesia Evangélica del Río de la Plata e Iglesia Anglicana.
Asimismo, esta actividad contemplada en el programa oficial contará con la presencia de autoridades nacionales y departamentales.
La celebración será transmitida por www.difusorasoriano.com.uy y por Radio María http://www.radiomaria.org.uy/
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