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A TODOS LOS AFILIADOS AL CÍRCULO CATÓLICO DE OBREROS
Y A LA OPINIÓN PÚBLICA
Ante versiones que se han difundido, los Obispos del Uruguay
manifestamos:
1. La Iglesia Católica en el Uruguay tiene una gran estima
por el Círculo Católico de Obreros, fundado hace más de 125
años por personas de profunda fe católica, y en ningún
momento ha querido o buscado su cierre, sino que propicia su
desarrollo y crecimiento.
2. De acuerdo con la
voluntad de sus fundadores y a lo largo de toda su historia,
el Círculo Católico de Obreros ha ofrecido sus servicios
según los principios de la Iglesia Católica. Por eso, para
velar por su identidad los Estatutos vigentes prevén la
función del Arzobispado de Montevideo de velar para que la
institución ajuste sus actos a los principios evangélicos y
a los documentos del Magisterio de la Iglesia.
(cfr.art.63-66)
3. Ante una pretendida reforma de los Estatutos por los que
se rige la institución, realizada sin seguir los
procedimientos previstos y que dejaría afuera a la Iglesia
Católica en la responsabilidad que le compete desde la
fundación del Círculo, comunicamos que estamos haciendo
todos los esfuerzos ante los organismos competentes del
Estado, para defender la vigencia de sus Estatutos.
4. Expresamos nuestra
gratitud a todos los que desde el nacimiento del Círculo
Católico de Obreros se han esforzado por hacer de la
institución un instrumento de servicio para toda la
sociedad.
Florida, 3 de agosto de 2011
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